Una gran inundación afecta a Escocia y sus fronteras

Reino Unido: La principal vía norte-sur, cerrada hasta el año nuevo

Este fin de semana, se desató el caos en las carreteras escocesas cuando el puente Forth Road, la principal arteria que transporta personas y productos al norte de Edimburgo y viceversa, se cerró repentinamente debido a importantes reparaciones estructurales, y no se reabrirá hasta el año nuevo. Aproximadamente 100.000 vehículos al día usan este cruce.



Brian Kenny, de la Asociación de transportistas por carretera de Escocia, afirma que las autoridades del puente trabajan duro para poner fin a esta situación, pero que requerirá bastante tiempo. La Asociación de transportistas por carretera de Escocia se reunió ayer con el Gobierno de Escocia para averiguar el impacto que puede tener el cierre del puente para la industria del transporte.

"La asociación ha pedido al Gobierno de Escocia la relajación de las normas sobre las horas de conducción para poder asegurar que los repartos se realicen y para asegurar que los conductores puedan realizarlos sin incumplir la ley", explica Kenny.

Ayer se abrió una ruta de vehículos pesados y autobuses desde Cairneyhill en Dunfermline hasta Kincardine en la A985. Sin embargo, la ruta es de un solo sentido, pero se espera que alivie la congestión hacia el sur, aunque Kenny admite que aún existe el problema de llevar los camiones hasta Rosyth. Esta ruta será exclusivamente para vehículos pesados y autobuses, por lo que no se permiten turismos en la vía.



"Estamos esperando la respuesta de nuestros miembros para averiguar cómo está yendo. Lo sabremos mejor más tarde. Se están proporcionando autobuses y trenes adicionales para tratar de sacar de los desvíos parte del tráfico de ciudadanos", explica Kenny.

Hay otras vías sobre el fiordo de Forth, de las cuales la principal es el puente de Kincardine, pero esta ruta colinda con carreteras de categoría A y no con autopistas, lo que provoca un tráfico lento. Kenny afirma que la M90 es una buena ruta para viajar de norte a sur, aunque añade 45 minutos al viaje; eso si el tráfico avanza bien, ya que hay otro cuello de botella en la rotonda de Broxden en Perth. Añade que se está haciendo todo lo posible para que los vehículos pesados no abandonen las vías de categoría A, ya que no son adecuados para este tipo de tráfico.

Los transportistas dicen que estuvieron experimentando unas 2 o 3 horas de retraso durante la mañana.

El hecho de que la Navidad esté tan cerca solo intensifica la situación, según declara Richard Binns, jefe de transporte de Fowlers Welsh en Washington, y añade que la compañía normalmente hace 10 viajes al día, pero durante los días anteriores a Navidad llegan hasta los 25 o 35 al día.

"Esto hará que el periodo prenavideño sea mucho más duro de lo que es normalmente. Con los desvíos, se está añadiendo entre una hora y una hora y media a los viajes en ambos sentidos. Esto le costará a la compañía más horas de mano de obra y combustible durante diciembre. Será duro, pero se puede hacer, ¡todo se puede hacer! Solo hará falta más planificación de lo normal".

Escocia y sus fronteras también se han enfrentando a la tormenta Desmond este fin de semana, que ha provocado el cierre de muchos puentes para los vehículos de gran altura, todo el tráfico o parte de él durante la noche del sábado. Las fuertes lluvias han desbordado los ríos y ha habido inundaciones en el sur de Escocia y en Cumbria. En algunas zonas, se ha movilizado al ejército para evacuar a las personas.



Peter Davis, de Davis Worldwide, declara: "Por ahora es muy pronto para hacer una estimación de los daños causados, aunque estamos preocupados por la próxima borrasca que azotará la región hacia mediados o finales de esta semana, y que podría arrojar otros 28 mm de lluvia en una tierra que ya está saturada". Añade que los campos de zanahorias de las regiones inundadas resultarán afectados si permanecen bajo el agua durante cierto periodo de tiempo.

"La zona tardará al menos de 7 a 10 días en despejarse y devolver la mayoría de las carreteras a la normalidad, aunque las tormentas han destruido algunos puentes y carreteras y se tardará más. Sin embargo, hay muy buen espíritu comunitario en la región y, después de hablar con ellos esta mañana, los pequeños tenderos quieren volver a abrir mañana mismo".
 
Continúa diciendo que algunos de los mayores supermercados están comunicando la escasez de algunos productos de los que la gente hizo acopio después de las tormentas, aunque esperan que los suministros vuelvan a la normalidad el miércoles.




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