Australia: Un estudio pretende producir los mejores brotes de boniato

Los productores australianos plantan en sus campos esquejes de boniatos vigorosos y "libres de enfermedades", obtenidos en sus propios viveros o de proveedores especializados, lo que les permite ser líderes mundiales en rendimiento por hectárea de boniatos de buena calidad.

Actualmente, la mayor parte del material vegetal comercial de Australia procede de la plantación de Eric Coleman, al oeste de Rockhampton, aislada de las regiones principales de producción de boniatos.

Durante los últimos años, investigar las mejores técnicas para producir brotes fuertes en los lechos de los viveros ha sido la prioridad de los científicos que estudian los boniatos.

El horticultor y científico Craig Henderson, del Departamento de Agricultura y Pesca de Queensland (DAF), explica que, cuando comenzó el estudio, había casi tantos estilos diferentes de lechos de viveros como productores.

"Aunque solo estamos a la mitad del proyecto actual, ya hemos destacado varios problemas importantes que hay que solucionar para tener éxito en la obtención de brotes de boniatos", afirma Henderson.

La industria australiana del boniato está empezando a evolucionar rápidamente hacia una gama de distintos tipos y variedades, muchas de ellas procedentes del programa de obtención de la Universidad Estatal de Luisiana, en Estados Unidos.

Estos nuevos boniatos poseen muchos beneficios, como una mayor resistencia a los nematodos, formas y calibres más fiables, colores y sabores diversos y ventajas potenciales para la salud humana. Sin embargo, también presentan varios desafíos.

"Es difícil trabajar con algunas de las variedades nuevas en nuestros viveros de Australia", explica Henderson. "Como nuestros climas y sistemas de producción son diferentes a los de EE. UU., tenemos que tantear un poco".

"Por ejemplo, una de las nuevas variedades resistentes a los nematodos necesita cierta cantidad de calor antes de germinar, así que hemos intentado precalentar las raíces antes de trasplantarlas, y hemos aumentado la temperatura del lecho con mantillo de plástico. Por desgracia, esa misma variedad es muy susceptible a quebrarse y pudrirse en condiciones calurosas".

Aunque se ha trasladado a Victoria, Henderson todavía aprecia investigar en las instalaciones de investigación del DAF en Gatton.

"Al estar aislados de las principales zonas de producción de boniatos, nos vemos menos afectados por las plagas y enfermedades de los boniatos, por lo que nuestros experimentos sufren menos complicaciones", afirma.

"Podemos gestionar la agronomía con más precisión, además de hacer mediciones destructivas o aplicar tratamientos extraños sin interferir con las actividades de los productores comerciales".

Según las investigaciones, los lechos de viveros actuales con mejores prácticas deberían poder generar unos 250 brotes por metro cuadrado cada 18 o 21 días durante al menos cuatro cosechas consecutivas.

"Nos gustaría que la mayor parte de la industria pudiera alcanzar esa cifra en los próximos años, incluso con los desafíos de las variedades nuevas y la presión de los cambios en el control de plagas", concluye Henderson.

Siga leyendo (en inglés) en www.goodfruitandvegetables.com.au.

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