Investigación privada para la mejora varietal de la uva de mesa

Durante la Fiera del Levante en Bari fue presentada la red Italian Variety Club (IVC) por el profesor Carlo Fideghelli, presidente del Comité Técnico y Científico de dicha red.


Carlo Fideghelli

Las uvas de mesa son uno de los productos más internacionales, globalizados y extendidos. Cada año, se han introducido en el mercado alrededor de 20 nuevas selecciones desde 1980 y las variedades apirenas tienen cada vez más demanda.

Los principales obtentores de todo el mundo son Estados Unidos, Sudáfrica, China e Israel. Italia se encuentra entre los diez primeros. Existen varias técnicas empleadas para la mejora varietal. El cruce controlado se sigue utilizando mucho, mientras que la polinización libre ya no se usa tanto como en otros productos, por ejemplo, la fruta de hueso.

Los obtentores públicos seguían siendo mayoría en 2008, pero ahora los privados representan entre el 35 y el 40 por ciento, en especial en los países occidentales. Mientras, el número de variedades de semillas utilizadas para producir otras selecciones también se ha incrementado.



Variedades de uva de mesa clasificadas por tipo de obtentor

El profesor Fideghelli también recordó una anécdota que sucedió en 1967, cuando conoció al obtentor John Weinberger. "Entonces, aún había cierto escepticismo en cuanto a la introducción de variedades apirenas en el mercado europeo, aunque ya eran conocidas en Estados Unidos. Weinberger me dijo que pusiera sobre la mesa un racimo de uvas apirenas y otro de tradicionales sin decírselo a mis invitados para ver qué pasaba".



Weinberger (arriba en la imagen) tenía razón; la gente prefería las uvas apirenas.

No obstante, Fideghelli también subrayó que la creación de nuevas variedades tradicionales no es inútil, ya que se siguen comprando. "Pensemos en lo que ocurrió con las nectarinas. Al principio, todo el mundo pensaba que reemplazarían a los melocotones, pero no fue así".

Continuó hablando de mejora genética, los varios aspectos de las uvas apirenas que todavía no se comprenden en su totalidad y las razones para crear nuevos programas de obtención.

Si se tiene en cuenta que, hoy en día, todos los cultivares patentados están disponibles solo previo pago, se comprende que su cultivo es muy caro. Por tanto, un nuevo programa de obtención tiene sentido a nivel económico y ayuda a seleccionar uvas con menos problemas de adaptabilidad.

"Además, disponer de cultivares competitivos exclusivos puede ser muy valioso en la era de la globalización. Recordemos el éxito de las uvas apirenas Superior y de las ciruelas Angeleno."

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