Diez pasos para hacer negocios con China

China es una de las mayores potencias económicas y comerciales del mundo. A continuación, le ofrecemos diez sencillas reglas para forjar una relación comercial exitosa y duradera con este país.

1. Manténgase al día con las regulaciones de importación de China
Como en muchos países, China tiene normas de importación muy complejas y que cambian a menudo. El Ministerio de Comercio publica y revisa periódicamente las listas de productos limitados o prohibidos.

Se aplican aranceles a la mayoría de productos importados a China, según sus costes, como los del envasado, el transporte, el seguro y cualquier otro gasto que surja antes de entregar los productos. Sin embargo, los aranceles medios disminuyeron del 15% en el año 2000 al 9,8% en 2015 para reflejar la aceptación gradual del comercio internacional por parte de China. Se puede obtener una lista arancelaria, que se actualiza cada año, en la oficina de la Aduana de China, que se encuentra en el distrito de Chaoyang, Pekín; o llamando al teléfono 86 10 6519 5616.

2. Aproveche las zonas de libre comercio de China
En 2013, el Gobierno de China reconoció que los patrones de comercio global estaban cambiando y estableció en Shanghái la primera zona de libre comercio de China continental.

La zona de libre comercio de Shanghái se centra sobre todo en servicios financieros, comerciales, navieros y logísticos, y, en 2015, se crearon tres zonas más en China:

Tianjin: Se centra sobre todo en la logística marítima y aérea, los servicios financieros, la fabricación de artículos de gama alta, los servicios navieros, el registro de embarcaciones y la legislación marítima.

Fujian: Se centra principalmente en el comercio de productos y servicios, el mantenimiento de barcos y maquinaria y los servicios navieros.

Cantón: Se centra sobre todo en la fabricación, el alquiler, los servicios comerciales y financieros y la investigación y el desarrollo de productos químicos y farmacéuticos.

Las empresas extranjeras pueden exportar sus productos y servicios a estas zonas de libre comercio con menos impuestos o incluso sin impuestos.

Además, se han aprobado siete nuevas zonas de libre comercio en 2016, con lo que el comercio se abrirá todavía más.

3. Piense en chino
Ya sea en su propio país o en el extranjero, los clientes potenciales suelen sentirse más cómodos y seguros al firmar un contrato de ventas si parece que les entiende, o que incluso actúa como ellos. Por ese motivo, es buena idea dedicar un tiempo a aprender la manera en que funcionan sus futuros clientes chinos y, lo más importante, apreciar su cultura empresarial.

En los negocios chinos, la formalidad y el respeto a la jerarquía son esenciales. Uno de los elementos principales de la cultura china es el concepto de "imagen": una combinación de acciones y percepciones que pueden tanto ayudar como obstaculizar las relaciones empresariales. Por ejemplo, las empresas extranjeras pueden mejorar su imagen si su director ejecutivo asiste a las reuniones y demuestra conocimientos y percepción hacia la cultura china, pero puede empeorarla si los representantes empresariales actúan de manera inapropiada en la reunión, según los estándares chinos.

Hay mucho que aprender sobre la cultura china, pero merece mucho la pena.


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