Estas subidas han hecho que la gente opte por comprar menos. "Hay una caída de la demanda, sobre todo en las frutas, y es por los precios", explica Pedro J. Domínguez, experto en el sector de la consultora Nielsen. Según sus datos, las ventas de fruta en volumen han caído un 3,4% en lo que llevamos de año. La facturación ha crecido (un 6%) pero precisamente porque la subida de precios (un 10% hasta junio) ha compensado.
Según Domínguez, además de los precios, el clima "no ha ayudado mucho a aumentar la demanda, pues a principios de año no llovía y luego ha llovido mucho, lo que persuade al consumidor, que le apetece más tomarse un caldo que una fruta fresca".
Hay algunas frutas que se han encarecido de manera vertiginosa. La fruta que más ha subido de precio ha sido la sandía, con un alza del 22%. Se ha comprado un 36% menos hasta junio. La mayor caída en demanda la tuvo la uva, con un descenso de casi el 40% en volumen (y un encarecimiento del 10%).
Las manzanas han llegado a encarecerse un 21%; las cerezas y picotas, un 13%. Su demanda ha caído dos dígitos y también las ventas en volumen de mandarinas, kiwi, naranjas y melocotones. A este descenso en las ventas de frescos influye otro factor, y es que, como explica Domínguez, nos estamos decantando por otras alternativas, como los llamados productos de cuarta gama, que son las frutas cortadas, que vienen ya empaquetadas, por ejemplo.
Este tipo de preparados "crecían un 24% en valor" en el primer cuatrimestre del año, según el experto. También estamos experimentando con otros frescos diferentes, como las frutas exóticas, las tropicales o los frutos rojos". El valor promedio de este tipo de productos suele ser mayor y "esto es lo que está compensando la facturación, pero en demanda es difícil que crezca". El mercado de frutas facturó hasta junio 5.400 millones de euros.