La demanda interna cayó un 30% y no hay exportación

Argentina: Aún permanecen en los árboles cítricos de la temporada 2017/2018

Naranjas y verdes. En las plantaciones se pueden observar los cítricos con un año y medio en planta, y otros aún en proceso de maduración.
 
El ciclo de la citricultura, industria emblemática para la economía entrerriana, marca que este mes debería comenzar la cosecha en las primeras variedades tempranas de mandarina. Sin embargo, la situación se da con la particularidad de que aún en las plantaciones de la provincia permanece un fuerte stock de producción en las plantas, y otro tanto en cámaras, que no han podido ser comercializadas.
 
Esa imposibilidad debido a la baja demanda en el mercado interno, y la dificultad de ingresar a mercados internacionales por baja competitividad, origina importantes pérdidas para los productores, ya que deben afrontar fuertes costos para mantener esos frutos que tienen ya un año y medio.
 
“Estamos terminando una zafra que se hizo larga, porque no se puede terminar de vender la fruta del año pasado. Hay producción todavía en las plantas, otra que se puso en cámara y los productores que hicieron eso están perdiendo mucha plata”, explicó a UNO Fernando Borgo, actual tesorero de la Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier).
 
Tener producción en cámara se ha encarecido sustancialmente como consecuencia de las fuertes subas de los precios de la energía eléctrica. Mientras que en el caso de dejarlas en plantas, se requieren importantes costos para combatir la denominada plaga de la mosca de la fruta: “Es una complicación enorme”, dijo sobre la situación.
 
Justamente, la producción se mantenía habitualmente en cámaras para evitar esos costos, que hoy han alcanzado niveles exorbitantes.
 
La falta de canalización de la producción obedece exclusivamente a la falta de demanda. “No hay demanda porque las fábricas de jugo están abarrotadas de jugo y no pueden vender; tampoco hay consumo por parte de la industria”, indicó el extitular de la Fecier.
 
“Las naranjas todavía en los campos tienen un año y medio arriba de la planta, desde septiembre de 2017; esa fruta tuvo un año y medio corriendo riesgos, sufriendo las inclemencias de tiempo, plagas. Esto complica el trabajo, y por una cuestión de sanidad habría que haberla sacado antes. Cada variedad debería tener su ciclo y momento, si no se empiezan a amontonar y luego el mercado no responde como debería responder”, remarcó el dirigente y productor.
Actualmente el productor recibe por kilo de cítricos alrededor de 1,50 pesos, cuando el costo de producción es de 3 pesos. El precio final al consumidor es 10 veces más, en promedio.

La producción entrerriana tiene un volumen de 6,8 millones de toneladas anuales. Al mercado interno se inyecta un 60%. “De acuerdo con nuestros registros en la Federación, según la guía citrícola que se elabora, comparando los números actuales y del año pasado, hemos disminuido entre un 20% al 30% el consumo interno. Se perdieron 10 millones de cajas –cada una de 18 kilos– respecto de lo que se vendía en 2018. Equivale a decir alrededor de 180.000 toneladas.
 
El resto se comercializa en la industria y en mercados del mundo.

“Al exterior bajamos de un 8% del total de la producción a un 6%. Cae porque veníamos de un gobierno con el que teníamos los mercados totalmente cerrados por una cuestión diplomática. El actual gobierno abrió muchos mercados, pero en paralelo aumentó aranceles de exportación; nos subieron el costo de las retenciones, que teníamos 0 y hoy estamos pagando para exportar”, detalló.

Fuente: diariovictoria.com.ar

 

 


Fecha de publicación :



Reciba el boletín diario en su correo electrónico gratis | haz clic aquí


Otras noticias en este sector:


© FreshPlaza.es 2019

¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor