Früchte Blust KG, mayorista centrado en los productos locales del suroeste de Alemania

Desde ciruelas, frutos secos y cerezas hasta hortalizas: todos estos productos se cultivan en un radio de 50 a 80 km alrededor del monte Kaiserstuhl en el suroeste de Alemania. Los productos locales son la especialidad del mayorista de frutas y hortalizas Blust de la ciudad de Friburgo. "Nuestro enfoque está en la localidad, algo que es particularmente apreciado aquí en la región de Friburgo por nuestros clientes en los mercados semanales y en la gastronomía", dice Jochen Blust, de Früchte Blust. Jochen no exige que sus proveedores tengan los diferentes certificados, ya que también quiere apoyar a los productores más pequeños: "Los certificados a menudo son muy caros y un productor con un volumen de frutas por valor de 700 euros no puede permitirse una certificación de 500 euros". La regionalidad y la compra directa al productor juegan un papel más importante para Jochen.

En invierno, Jochen también compra cítricos, principalmente de España: "Hasta ahora teníamos muchos productos alemanes pero mientras tanto estamos cambiando poco a poco a productos importados. Pronto llegarán las naranjas y los pomelos, también de España". En el mercado mayorista de Friburgo, los países de origen de los productos están bien repartidos entre los diferentes comerciantes: "Algunos compran productos de Italia; otros, de Turquía o Grecia. De esta manera, cada comerciante se centra en una región. Ha sido una evolución muy natural y se ha mantenido así a lo largo de los años". Los cítricos no tratados son populares entre los clientes del mayorista.

Un producto al que Jochen tiene mucho cariño es el tomate: "Actualmente estamos vendiendo tomates Savéol de Francia, que tienen una muy buena vida útil, saben muy bien y provienen de un productor muy competente. Sin embargo, también cuestan un poco más que los tomates belgas u holandeses, pero como son tan buenos, todavía se venden a pesar del precio más alto". Los tomates especiales son particularmente populares en la gastronomía, de acuerdo con Jochen. En términos de precio, estos cuestan 4-5 euros por kilo, en comparación con los 2-3 euros que cuestan otros tomates. Después del final de la temporada, a principios de noviembre, Jochen cambia a los tomates holandeses y belgas. La calidad de estos productos mejora cada año: "Los productores allí otorgan cada vez más importancia a aspectos como el aroma y la firmeza de la pulpa".

Las vacaciones de otoño (del 21 de octubre al 1 de noviembre) son el último período importante en la región, ya que los meses de invierno son tradicionalmente tranquilos alrededor del Kaiserstuhl: "En los meses de verano vienen muchos turistas y en invierno todo está más tranquilo. Muchos restaurantes cierran durante algún tiempo o se van de vacaciones", dice Jochen.

Le preocupa el futuro del cultivo de frutas en la región de Baden-Wurtemberg: "Para proteger a las abejas, están permitidos cada vez menos productos fitosanitarios. Esto provoca que al final muchas frutas no se puedan vender debido a plagas como la mosca asiática de la fruta. En la próxima temporada probablemente ya no pueda comprar cerezas. Parte de los productos que obtengo del productor por la noche está estropeada cuando abro mi puesto por la mañana. Antes solía enviar productos a Hamburgo, en el norte del país, pero eso es impensable hoy en día. Esto hace que sea imposible seguir siendo competitivos con los productos importados del sur de Europa".

Para más información:
Früchte Blust KG
Endinger Str.10
Königschaffhausen (Alemania)
Tel.: +49 7642 1024
fruechte-blust@t-online.de


Fecha de publicación:
©



Reciba la newsletter gratis | haga clic aquí


Otras noticias en este sector:


© FreshPlaza.es 2019

¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor