Anuncios

Ofertas de trabajo

Top 5 - Ayer

Top 5 - La semana pasada

Top 5 - El mes pasado

AVA-Asaja cifra las pérdidas en 3,7 M€

La borrasca Gloria hace tambalear el sueño del kiwi valenciano

Hace una década, varios agricultores de Picassent (Valencia) comenzaron a plantar kiwis en la comarca buscando una alternativa a la fuerte caída de precios de la naranja. El gerente de la Cooperativa Agro-Cítrica, Vicente Fort, resume en dos palabras cómo acabó esa experiencia: “Causó furor”. Desde entonces esta localidad se ha acabado convirtiendo en la mayor productora de kiwis de toda la Comunidad Valenciana, acaparando 180 de las 300 hectáreas que hay dedicadas a la producción de esta fruta en la región.

Más de 150 familias decidieron invertir parte de sus ahorros y suscribir préstamos bancarios para reconvertir pequeñas fincas a la producción de kiwi Hayward, de color verde, y Dorì, de color amarillo. Tras años de trabajo esta apuesta pionera estaba empezando a ser rentable, pero este sueño ahora está en el aire por culpa de una enorme granizada que causó la borrasca Gloria el miércoles 22 de enero.

Este evento ha causado en el pueblo un reguero de pérdidas que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha cifrado en 2 millones de euros en el caso de las estructuras de producción, debido a que el 70% están dañadas totalmente o parcialmente, a lo que hay que sumar 1,7 millones por la pérdida de unas 2.500 toneladas de kiwis de la cosecha prevista para este año. “Picassent es la zona cero del kiwi valenciano”, concluyen desde AVA-Asaja.

La borrasca Gloria también dejó a su paso una gota fría con lluvias torrenciales de 600 litros por metro cuadrado que provocaron arrastres de tierra. El resultado: los postes y cimientos de hormigón de estas estructuras de producción fueron arrancados de cuajo del suelo. “Hay gente que se plantea dejar de producir este fruto”, lamenta Vicente Fort, gerente de la Cooperativa Agro-Cítrica.

“Es una cuestión de números. Para producir una hectárea hace falta una inversión de 30.000 euros en la estructura de conducción de la planta. Luego es necesario esperar dos años, como mínimo, invirtiendo 6.000 euros anuales en abono, formación de la planta (guiado), poda... El tercer año es cuando empieza a producir kiwis, pero todavía no se recupera esa inversión inicial que ya asciende a 42.000 euros y que hay que aguantar a riñón. En Picassent, básicamente, las plantaciones más viejas tienen seis o siete años porque estamos hablando de un cultivo joven. Ahora el agricultor se está planteando dejarlo porque todavía debe los préstamos al banco y no hay forma de rentabilizar la producción. Dos horas de granizo se han llevado por delante años de trabajo”, explica Fort.

Otro factor que contribuye a que los productores tiren la toalla se debe a que nadie cobrará una indemnización. “Las producciones no se aseguraron porque las pólizas son caras y la malla de los invernaderos está hecha para proteger a la planta del viento y del granizo”, lamenta Vicente Fort.

 

Fuente: elespanol.com


Fecha de publicación:



Reciba la newsletter gratis | haga clic aquí


Otras noticias en este sector:


© FreshPlaza.es 2020

¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor