Sistema Safe-D y el uso de cubiertas de plástico

El cambio climático y el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos está provocando grandes pérdidas en todos los cultivos, sobre todo en los más delicados como los frutos rojos, como las berries, las cerezas, las uvas, etc., que son los de mayor valor comercial. Duque, de Daios Plastics, comenta: "Proteger los frutos rojos del granizo, la lluvia, los fuertes vientos, las quemaduras solares, el exceso de temperatura y la radiación es y será fundamental en el futuro. Sin embargo, los beneficios no terminan aquí, sino que continúan aumentando las tasas de fotosíntesis mediante una gestión adecuada de la luz y el estrés de la planta, lo que mejora el rendimiento y la calidad de la fruta".

En las últimas cuatro décadas, la empresa ha conseguido expandirse a varios países europeos, explica Duque. "En Daios Plastics llevamos más de 40 años desarrollando productos y soluciones para los principales retos agrícolas en varios países como Grecia, Italia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos e Israel. La innovación y la cooperación con nuestros clientes están en nuestro ADN. En concreto, llevamos protegiendo los frutos rojos con el sistema Safe-D de una sola fila desde los años 80; el primer cultivo fue la uva de mesa, y luego el conocimiento adquirido se ha trasladado a otros cultivos delicados como los arándanos, las frambuesas y, recientemente, también a los kiwis y las cerezas".

Duque afirma que el producto que proporciona Daios es una gran solución para prevenir los daños de la lluvia y otras condiciones meteorológicas. "El agrietamiento de las cerezas causado por la lluvia es uno de los grandes problemas que pueden afectar fuertemente a la producción y rentabilidad de una plantación. A lo largo de los años se han buscado diferentes soluciones para afrontar este problema. La más habitual ha sido la implantación de diferentes tipos de cubiertas, películas de polietileno (PE) de diferentes densidades y composiciones, rafia u otros materiales que ayudan a evitar el contacto directo de la lluvia con el fruto, lo que reduce en gran medida el riesgo de pérdidas con bastante éxito. Además, si las propiedades mecánicas y ópticas del material son las adecuadas, también aportan otros efectos muy positivos a la producción".

Cuando se le pregunta por ejemplos concretos, Duque recuerda la situación en España: "En los últimos años, la producción de cerezas en muchas zonas de España se ha visto muy afectada por las lluvias, lo que ha tenido un impacto económico muy negativo para los productores. Además, existe otro obstáculo, que son los fuertes vientos que sufren muchas zonas de la península ibérica. Es el caso de varias zonas de producción de cerezas situadas en el Valle del Ebro, donde el famoso cierzo, con vientos constantes de 50-60 km/h y rachas máximas de más de 100 km/h, hace más difícil la instalación y el éxito de este tipo de sistemas".

Duque continúa explicando: "Como habréis notado, siempre hablamos de un sistema. Puedes tener una estructura muy fuerte y sólida, pero con una película débil, todo el proceso no funciona, y viceversa. Van de la mano, y por eso nuestro primer paso es siempre identificar quiénes son los mejores constructores de este tipo de estructuras de postes y cables, y trabajar estrechamente con ellos para transferirles nuestra experiencia y conocimientos adquiridos en experiencias anteriores. Por supuesto, cada país y cada zona tienen sus propias características, por lo que estas sólidas colaboraciones son clave para el éxito del proyecto".

"En España trabajamos en exclusiva con Agrigán en Aragón y el norte de España, y con Agromalla en Cataluña y en el este. Llevamos dos años optimizando el sistema frente a los fuertes vientos, y estamos muy contentos con los resultados de este primer año que estamos presentes comercialmente en esas zonas. El año 2021 ha sido clave para el sistema en España; hemos tenido muchos retos, ya que el tiempo en invierno y primavera ha sido duro, pero el sistema ha demostrado su calidad. Además, la ausencia de agrietamiento y el aumento de la calidad de la fruta han sido observados por todos los clientes".

"En cuanto a la solidez del sistema, aparte del gran trabajo realizado por los constructores, uno de los factores claves son las extraordinarias propiedades mecánicas de la película, con ojales termofusionados y una variación gradual del grosor que proporciona al sistema una altísima resistencia frente a los fuertes vientos", subraya Duque.

Para las cerezas, junto con Agrigán y Agromalla, Daios Plastics ha cubierto unas 40 hectáreas en total, la mayoría de ellas en Aragón y Cataluña. "La primera pregunta es siempre: '¿Qué quiere conseguir el agricultor?'. Por ejemplo, no es lo mismo si se quiere solo protección contra los fenómenos meteorológicos adversos como la lluvia, el granizo o los vientos, o si también se requiere precocidad. La estructura y la película variarán en cada caso".

Duque comparte: "Hay mucha incomprensión y ruido en el mercado sobre las cubiertas plásticas; si aumentan o disminuyen la temperatura, si ablandan la fruta, si inducen a la precocidad, etc.” En su opinión hay que educar más al mercado en lo que se refiere a estos novedosos productos. “Hay mucho que hacer y junto con Agrigán y Agromalla queremos cambiar la situación y empezar a ofrecer formación a partir del mes que viene, lo que ayudará a nuestros clientes a tener más conocimientos sobre este tipo de sistemas y cómo manejarlos para extraer todo el potencial que tienen".

"Las películas de plástico en general, y este sistema en particular, pueden tener mucho éxito, siempre y cuando conozcamos las propiedades ópticas de la cubierta y el diseño del sistema sea el adecuado. Además, la gestión agronómica bajo una estructura protectora es completamente diferente. El riego puede disminuir hasta un 50% y el suministro de nitrógeno también debe reducirse drásticamente. Bajo las cubiertas, los árboles se sienten muy cómodos y tienen mucho menos estrés, por lo que hay que reducir el agua y la fertilización, de lo contrario se desarrolla mucho más el vigor, especialmente en combinación con portainjertos muy vigorosos".

Se trata de la gestión de la luz y la convección, según Duque: "Por ejemplo, cuando buscamos la precocidad, la película incorpora absorbentes IR de onda larga para aumentar la temperatura interior, absorbiendo y reemitiendo el calor que emiten las plantas y el suelo. Para mantener esta energía térmica ganada, cerramos el perímetro con una película fácilmente retráctil, de modo que cuando a finales de marzo o abril la temperatura sube, podemos abrir el perímetro y ventilar rápidamente. Simulamos una especie de invernadero retráctil".

El sistema permite acelerar el proceso de cosecha incluso cuando hace frío y está nublado, agrega Duque: "Este año, con este sistema hemos conseguido una precocidad de unos 15 días en la cosecha. Esto es extraordinario, ya que el tiempo en abril fue frío y nublado, y en el exterior la tasa de fotosíntesis era muy baja mientras que en el interior el árbol disfrutaba de una tasa mucho mayor. En años más normales contamos con 7-9 días de precocidad, lo que cambia toda la rentabilidad para el agricultor, especialmente en las zonas de producción temprana".

"La protección de la fruta bajo el sistema Safe-D se ha establecido en otros países como una herramienta esencial en el aumento de la rentabilidad en algunos cultivos como la uva, las cerezas y las berries, y estamos muy agradecidos a nuestros clientes por permitirnos establecer este sistema a través de nuestros socios Agrigán y Agromalla también en España", concluye Duque.

 

Para más información:
Dimitris Daios
Daios Plastics S.A.
Tel.: +30 23320 42412
Email: info@daiosplastics.com 
www.daiosplastics.com 


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