Estudian soluciones poscosecha para reducir los daños por frío en el almacenamiento prolongado en naranjas sanguinas

Las naranjas sanguinas (Citrus sinensis L. Osbeck) son una fuente rica en fitonutrientes y compuestos bioactivos como antocianinas, flavonoides, ácidos hidroxicinámicos y ácido ascórbico; pero son muy susceptibles a los daños por frío y su calidad se deteriora apareciendo una serie de síntomas cuando se almacenan a temperaturas críticas. Y el almacenamiento de las naranjas sanguinas a baja temperatura es la principal tecnología utilizada para reducir la tasa de respiración de la fruta, el desarrollo de pudrición, la pérdida de agua y otros procesos fisiológicos asociados.

El estudio del daño por frío así como su control pueden proporcionar conocimientos útiles para el manejo poscosecha de los cultivares de naranja sanguina, para prolongar la vida de la fruta y mantener la más alta calidad durante el almacenamiento en frío prolongado. Y en los últimos años se han identificado diversos inductores cuya aplicación poscosecha ayuda a mejorar la tolerancia al frío de estas naranjas durante su almacenamiento.

Tratamiento poscosecha con compuestos inductores
De hecho, los compuestos con inductores naturales pueden inducir una serie de cambios fisiológicos en la fruta tratada, así como la alteración de los mecanismos involucrados que afectan el metabolismo y aumentan la síntesis de compuestos fitoquímicos. Algunos de los compuestos estudiados por los investigadores del Dpto. de Tecnología Agroalimentaria de la Universidad Miguel Hernández que actúan como inductores son el ácido γ-aminobutírico (GABA), el jasmonato de metilo (MeJA), el salicilato de metilo (MeSA) y los brasinoesteroides (BR).

El GABA tiene un papel como aliviador del estrés por frío en los cultivos hortícolas y, por tanto, tiene la capacidad de mejorar la resistencia al enfriamiento en frutas durante el almacenamiento.

El tratamiento poscosecha con MeSA puede mejorar el sistema antioxidante y aumentar la síntesis de proteínas de choque térmico (HSP), y posteriormente reduce el daño por frío durante el almacenamiento en frío. El compuesto volátil de MeJA se deriva del ácido jasmónico (JA) y puede aumentar la vida poscosecha de las frutas durante el almacenamiento en frío.

Con respecto a los brasinoesteroides, se ha sugerido que tienen funciones de control en la mejora de la resistencia al estrés poscosecha.

En conclusión, el tratamiento poscosecha con inductores puede considerarse un enfoque prometedor para reducir el daño por frío y mejorar la capacidad de almacenamiento de las naranjas sanguinas durante su almacenamiento en frío, ya que permitiría la presencia de un producto de alto valor para consumo fresco o procesamiento mucho después de su temporada de cosecha.

 

Fuente: interempresas.net


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