El "retail" belga Colruyt lanza al mercado el primer jengibre de cultivo local

A partir de esta semana, CRU, el mercado fresco del retailer belga Colruyt, ofrece jengibre fresco en sus tres filiales ubicadas en las ciudades de Amberes, Gante y Bruselas. El jengibre de cultivo local se produce de forma sostenible, sin pesticidas y con un mínimo de fertilizantes ecológicos. El jengibre tiene un sabor más fuerte que el producto importado y su huella ecológica se ha mantenido lo más baja posible. El primer jengibre es el resultado de un proyecto innovador y sostenible de Colruyt Group en colaboración con la cooperativa y subasta REO Veiling y el Centro de Pruebas para el Cultivo de Hortalizas.



Colruyt Group es muy consciente de la influencia de los alimentos en nuestra salud, pero también del impacto que supone su cultivo en nuestro planeta. El retailer se esfuerza para ofrecer cada vez más productos sostenibles. En este contexto, Colruyt Group inició un proyecto piloto, en colaboración con REO Veiling y el Centro de Pruebas para el Cultivo de Hortalizas, para cultivar jengibre en Bélgica. El equipo de innovación alimentaria de Colruyt Group cultiva jengibre para los mercados frescos CRU, reduciendo la huella ecológica de la hortaliza gracias al cultivo local y sostenible.



Cultivo local y sostenible
El jengibre se cultiva en un invernadero en el Centro de Pruebas para el Cultivo de Hortalizas y bajo un túnel de plástico sin calefacción y en un invernadero solar de dos productores de REO Veiling. El jengibre se planta a mediados de mayo y se cosecha en otoño.

En el cultivo se utiliza un mínimo de fertilizantes ecológicos y ningún agente fitosanitario. Gracias al cultivo local, la distancia de transporte es reducida y se emite menor cantidad de dióxido de carbono. El jengibre es tradicionalmente importado de Asia y América del Sur, por lo que la huella ecológica del producto de ultramar es mayor.



Jengibre fresco
La cosecha del jengibre belga se lleva a cabo cuando el follaje de la planta todavía está verde, de modo que el jengibre no tiene la posibilidad de endurecerse o formar una piel. Como resultado, el jengibre tiene un sabor muy distintivo y aromático, sin fibras, pero con mucho jugo. El jengibre belga es más fresco que el producto importado de Asia y América del Sur. Los tubérculos, una vez cosechados, se lavan y se comercializan, ya que su vida útil es más corta. Tanto la calidad como el rendimiento de este primer cultivo local de jengibre son satisfactorios, por lo que se proyecta la ampliación de este cultivo sostenible.



En exclusiva en CRU
El jengibre belga de alta calidad que se plantó en la primavera está temporalmente a la venta a principios de noviembre en los mercados frescos CRU en Amberes, Bruselas y Gante. Una vez agotado el producto, habrá que esperar hasta la próxima cosecha. Los clientes de CRU serán los primeros en degustar este nuevo producto local.

El tubérculo de la planta de jengibre está muy de moda. Los consumidores lo utilizan cada vez más por sus cualidades saludables y gustativas, prestándose para condimentar platos, tanto en fresco como en jarabe o polvo de jengibre. Las catas llevadas a cabo internamente y con la colaboración de los consumidores de Colruyt ya confirman que el jengibre belga se diferencia del producto de Brasil, Perú y China. Colruyt Group se enorgullece de comercializar este producto de buen sabor y ultrafresco de cultivo belga.


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