Preocupación e incertidumbrea por la sequía y el fuerte incremento de costes en Granada

El sector agrícola de Granada ha puesto de manifiesto su "preocupación e incertidumbre" por las dificultades a las que se enfrenta en este nuevo año agrícola, que dio inicio el 1 septiembre de 2021. Tras una temporada 2020-2021 "muy complicada" por las consecuencias de al COVID-19, el sector debe hacer frente al fuerte incremento de los insumos y de los salarios, que duplican los costes de una explotación, y a la sequía.

En una rueda de prensa, Asaja Granada ha señalado que debido al déficit de precipitaciones los embalses de la provincia se encuentran en un alarmante 27,38% de su capacidad y la reciente declaración de sequía extraordinaria en la cuenca del Guadalquivir, al 26,32%, restringe los riegos en el subsistema de las Vegas altas de Granada, la Hoya de Guadix y Cubillas-Colomera.

A grandes rasgos, los agricultores y ganaderos pudieron sacar adelante las cosechas de 2020/2021, detalló la organización. Con respecto a la campaña de hortalizas, se desarrolló con altibajos y con picos de sierra en las cotizaciones, destacando el descenso del precio medio del tomate un 15% (0,55 €/kg) y la caída estrepitosa del pepino un 13% (0,20 €/kg) a finales de 2020. A pesar de todo, este cultivo se mantuvo fuerte, con 107.156 t y 1.064 ha, y con cotizaciones medias de 0,47 €/kg.

No obstante, sí preocupa el cultivo del tomate, afectado por el acuerdo comercial de Marruecos, que siguió reduciendo superficie (-8%) y producción con 315.427 toneladas (-10%).

El sector del espárrago verde, producto líder en la provincia andaluza, destacó por su buen comportamiento con una producción de 30.000 toneladas y un precio medio de 1,80 €/kg.

Los subtropicales repitieron las buenas cifras cosechadas en años anteriores con 41.000 toneladas de chirimoya y 27.000 toneladas de aguacate, aunque las del mango disminuyeron hasta las 8.000 toneladas. En concreto estas frutas están en plena recolección en Granada; se espera que mantengan los niveles de producción del 2020, aunque la ola de calor del verano no ha favorecido la cosecha.

En el caso de la almendra, fuentes de Asaja indicaron que se perdió el 60% de la producción en la zona norte, Baza y Huéscar, causando importantes pérdidas económicas.

La proyección de los cultivos para el año 2021/2022 es totalmente imprevisible, ya que desde el 1 de noviembre quedaron suspendidos todos los riegos y los agricultores no podrán utilizar el agua de los cauces ni pantanos, subrayó la organización agraria.

 

Fuente: agrodiario.com


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