Twamanguruka Nghidinwa: "La seguridad alimentaria a través de la agricultura pluvial de subsistencia ya no es sostenible"

Cómo se hace cargo Namibia de su propia producción alimentaria

En todo el país, el Ministerio de Agricultura de Namibia gestiona explotaciones agrícolas que potencian la seguridad alimentaria mediante una doble vía mientras atrae a los agricultores de subsistencia hacia la agricultura comercial.

Twamanguruka Nghidinwa, director de explotación del proyecto de riego Sikondo Green Scheme, una de esas explotaciones agrícolas sita en Rundu, cerca de la frontera angoleña, explica: "Producimos principalmente maíz en verano, que se vende todo al Gobierno para el programa nacional de reservas estratégicas de alimentos. El maíz se almacena en silos repartidos por todo el país para ofrecerlo como alimento gratuito cuando sea necesario en caso de sequía. Ha tenido mucho éxito, sobre todo durante la sequía de 2015".

Estas explotaciones en el norte de Namibia, donde se encuentra la mayoría de la tierra cultivable del país, también producen hortalizas, cultivadas por agricultores de subsistencia que se muestran interesados en la agricultura comercial. Se les ha invitado a hacer una oferta por 6 hectáreas (minifundistas) y 20 hectáreas (medianos productores) en un acuerdo de arrendamiento quinquenal con el Gobierno namibio.

Espinacas y zanahorias en el proyecto de riego Sikondo Green Scheme en Rundu, provincia de Kavango, en el norte de Namibia (fotos facilitadas)

En la actualidad, el proyecto de riego Sikondo Green Scheme suministra cerca de 1.500 a 2.000 toneladas de productos a la Agromarketing Trade Agency (AMTA) de Namibia.

En los proyectos Green Scheme, los agricultores pueden cultivar los cultivos de su elección, normalmente maíz, trigo, hortalizas (calabazas) y sandías en su parcela, con riego del río Kavango. El Gobierno actúa como proveedor de servicios, subraya Twamanghuruka, mediante la facilitación de equipos –como tractores y arados– y de insumos –como fertilizantes, productos químicos y semillas– a los agricultores, que deben abonar una tarifa de uso. Los gerentes de explotación como Twamanghuruka que se encargan del componente comercial del Gobierno también actúan como mentores y brindan orientación a los agricultores de subsistencia.

Pasados cinco años, se evalúa el rendimiento de los agricultores. Twamanguruka indica que el proyecto ha sido de gran utilidad para ayudar a los agricultores a hacer la transición desde la ganadería a la producción de cultivos. El gerente acaba de completar un posgrado en horticultura internacional de la Universidad Leibniz de Hannover.

Lima Kativa, agrónomo y gerente del proyecto de riego Hardap Green Scheme, con Twamanguruka Nghidinwa, del proyecto de riego Sikondo Green Scheme.

Préstamos garantizados para pequeños agricultores
"Para garantizar que los agricultores dispongan de un capital de partida al inicio de cada temporada, el Gobierno ofrece unos incentivos que ayudan a los pequeños agricultores a acceder a un préstamo del banco agrícola (Agribank) garantizado por el Gobierno", explica Twamanguruka.

"En tanto que unidad comercial que explota la finca, los pequeños y medianos agricultores nos resultan beneficiosos porque podemos comercializar y vender todo el producto junto a mercados del retail local como el supermercado OK Supermarket, presente en Rundu y Grootfontein. Esto nos ayuda a ofrecer un suministro constante de producto y a mejorar de manera considerable nuestra marca".


"La política del proyecto Green Scheme está pensada para estimular la producción de alimentos en busca de la autosuficiencia y la complementación de la estrategia nacional de seguridad alimentaria. Antes estaba respaldada por dos empresas estatales: Agribusdev y la Agromarketing Trade Agency (AMTA). Sin embargo, el Gobierno disolvió recientemente Agribusdev por un modelo económico deficiente, por lo que las explotaciones del proyecto volvieron a ser responsabilidad del Ministerio de Agricultura".

La política del proyecto Green Scheme propone que las frutas y hortalizas producidas por estas explotaciones se vendan a la AMTA, que, a su vez, abastece mayoristas, el catering, hospitales, bases del ejército y albergues del Gobierno como parte de la estrategia para distribuir frutas y hortalizas en regiones de Namibia donde las condiciones meteorológicas no siempre son aptas para la producción, como Erongo, Omaheke y Karas.

"El modelo AMTA funcionó bien un par de años, pero se ha encontrado con muchos desafíos en cuanto a cadena de suministro y recopilación de datos. El modelo AMTA no ha funcionado tan bien como se esperaba porque los agricultores de subsistencia (que son mayoría) no fueron formados y capacitados para hacer la transición de la ganadería a la horticultura. De ahí que el volumen suministrado anualmente fuera bastante bajo y, en ocasiones, inconsistente", señala Twamanguruka.

Patatas producidas en Rundu, Namibia

Medidas proteccionistas del mercado
Para proteger al sector nacional frente a las importaciones, el Consejo Agronómico de Namibia primero se cerciora de los niveles de suministro de determinadas hortalizas con los productores namibios antes de concederle a un retailer un permiso de importación. Esto forma parte de la Iniciativa de Promoción del Mercado Namibio introducida hace casi 20 años con el fin de estimular la producción nacional de hortalizas.

Esta iniciativa obliga a los retailers y mayoristas a abastecerse en Namibia de un porcentaje cada vez más elevado (32,5% en 2010) de frutas y hortalizas nacionales antes de acudir a las importaciones, principalmente de Sudáfrica.

Producción hortícola nacional e importada en Namibia en 2018 (fuente: Consejo Agronómico de Namibia)

"El Consejo Agronómico de Namibia pregunta a los productores si tienen producto y, si es así, suele cerrar la frontera para obligar a los retailers a comprar producto nacional. Se ha vuelto muy concreto con los cultivos que importamos, a menudo en agosto y septiembre, basándose en los datos recibidos de los productores y retailers".

Sudáfrica exporta volúmenes significativos de cebollas y patatas a Namibia; en este momento, la frontera está cerrada a las importaciones de cebollas, pero abierta a la de patatas. El resto de cierres que afectan a otras hortalizas, a los melones y a las sandías están disponibles aquí

Hay años con déficit de producto, subraya Twamanguruka, así como sobreoferta ocasional de productos ampliamente cultivados como las coles (un importante sustituto de las proteínas en Namibia) y las sandías durante noviembre y diciembre.

Un campo de cebollas namibias, de las cuales ahora el país produce más de lo que importa de Sudáfrica.

La mayoría de los fertilizantes e insumos agrícolas proceden de Johannesburgo, Sudáfrica, un largo viaje de 1.780 km por carretera que puede llevar entre dos y tres semanas, que, a su vez, se ve complicado por los estrictos requisitos de abastecimiento del Gobierno.

Twamanguruka destaca que el coste de los fertilizantes erosiona enormemente sus beneficios; el transbordo de los fertilizantes del puerto sudafricano de Gqeberha (Port Elizabeth) a Walvis Bay, por ejemplo, sería ideal.

La agricultura pluvial se ha vuelto muy arriesgada
"Hemos observado que la lluvia que solía llegar en octubre y que se quedaba hasta mayo ahora solo llega en diciembre", afirma Twamanghuruka, quien lleva en la explotación desde 2015 y lo atribuye al cambio climático.

"Octubre siempre ha sido época de plantación para los cultivos dependientes de la lluvia, pero hace más de una década que no es así y, cuando por fin llega la lluvia, es casi como una compensación por el retraso, por lo que a veces nos encontramos con mucha lluvia en enero y febrero, a veces tanta que tiene efectos destructivos y provoca inundaciones, sobre todo en la región de Zambezi".

En el norte se está volviendo más frecuente que los agricultores de subsistencia se vean desplazados por el encharcamiento de sus campos, y da que pensar, añade Twamanghuruka, sobre todo porque la mayor parte de los agricultores del país son agricultores de subsistencia.

"En el pasado, si todos los hogares apostaban por la producción de, por ejemplo, mijo o maíz, había una sensación de seguridad alimentaria. Con la situación actual y la degradación medioambiental, estamos viendo que esa seguridad alimentaria, desde una perspectiva de agricultura de subsistencia, ya no es sostenible".

La producción pluvial se ha vuelto muy arriesgada, continúa, y en el futuro, para garantizar la seguridad alimentaria en el norte, el Gobierno tendría que crear políticas para ayudar a los agricultores a hacer la transición a la agricultura semicomercial, con acceso a créditos, riego y maquinaria.

El inicio tardío de la temporada de lluvia es una preocupación creciente, así como los niveles de extracción de agua del río Kavango por parte de Angola aguas arriba; su vecino del norte también ha estado invirtiendo en esta agricultura.

"Los niveles de agua han estado cayendo a índices nunca vistos en el pasado".

Para más información:
Twamanguruka Nghidinwa
Sikondo Green Scheme Irrigation Project
Tel.: +26 48 1679 7015
Email: nghidinwa@greenscheme.org.na

 


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