Entrevista con el prof. Vittorio Farina

Un estudio busca mejorar la vida útil de la chirimoya en Italia

El sur de Italia acoge cada vez más especies tropicales entre sus producciones comerciales, incluida la chirimoya. Hablamos con Vittorio Farina, profesor del Departamento de Ciencias Agrícolas, Alimentarias y Forestales (SAAF) de la Universidad de Palermo, quien nos revela un mundo aún poco conocido en Italia. Farina, junto con su grupo de investigadores, es autor de un estudio reciente sobre la vida útil de la chirimoya, publicado en Italus Hortus (haga clic aquí para acceder al texto de la investigación).

Vittorio Farina

"La chirimoya pertenece a la familia de las anonáceas y se divide en tres variedades comerciales: A. cherimola, A. squamosa y A. atemoya, este último un híbrido entre las dos primeras variedades. Annona cherimola es la especie más cultivada tanto en los países tropicales como en el Mediterráneo. España es el primer productor mundial, con una superficie total cultivada de unas 3.200 hectáreas, seguida de Perú y Chile. En Italia, entre Sicilia y Calabria, se cultivan unas 100 hectáreas: una extensión por ahora marginal pero que, con el creciente interés de los consumidores por las frutas tropicales de producción europea, sin duda aumentará", dice Vittorio Farina.

"El chirimoyo alcanza una altura de entre 5 y 11 metros. La pulpa de la fruta es mantecosa, de color blanco cremoso y con un sabor fragante y delicado, similar al de la piña o de la banana. La chirimoya es rica en las vitaminas C, B1, B2, B6, fenoles y flavonoides. Sin embargo, la fruta es altamente perecedera, con una vida útil baja", explica el profesor universitario.

"Entre las diversas tecnologías poscosecha, el envasado en atmósfera modificada (Modified Atmosphere Packaging - MAP) es eficaz para retrasar el inicio del proceso de la maduración de la chirimoya. Esta técnica se utiliza para ejercer un control sobre la composición de la atmósfera que rodea a la fruta, frenando su respiración y el consiguiente deterioro de la calidad".

"Nuestro estudio fue uno de los primeros en recrear una cadena de suministro para la chirimoya, con el objetivo de introducir la fruta en Italia y en el mercado europeo, mediante la aplicación de la tecnología de envasado en atmósfera modificada. Con miras a ampliar la comerciabilidad de este producto, los resultados son prometedores gracias a la aplicación de la técnica de la atmósfera modificada, asociada al almacenamiento en frío, que retrasa la etapa de la maduración de la fruta y permite un manejo más prolongado de la cadena de suministro de la chirimoya, sin alterar su calidad, valores nutricionales y seguridad para el consumidor".

"El almacenamiento en atmósfera modificada, además de ralentizar la actividad respiratoria de la fruta, también ralentiza el crecimiento microbiano. El tratamiento mantiene mejores valores en los compuestos vitamínicos que la muestra control hasta el final del período de almacenamiento. Finalmente, el análisis sensorial confirma que la fruta envasada en atmósfera modificada mantiene su consistencia y olor a fruta hasta el décimo día de almacenamiento", explica Farina.

"En conclusión, podemos decir que el tratamiento MAP podría ser una solución para alargar la vida útil de la chirimoya y permitir a los productores mediterráneos expandirse a mercados de media distancia, con el consiguiente aumento del interés por esta fruta y la oportunidad de ampliar la oferta de frutas tropicales del Mediterráneo".

Para más información:
Prof. Vittorio Farina
Departamento de Ciencias Agrícolas, Alimentarias y Forestales (SAAF)
Universidad de Palermo
vittorio.farina@unipa.it


Fecha de publicación:



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