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"Los consumidores quieren fruta más cerca del tamaño del mango, para no tener que cortarla"

Un programa australiano de fitomejoramiento de papaya está dando resultados satisfactorios

Un programa australiano de fitomejoramiento de papaya está logrando resultados impresionantes y ya está cerca de la fase de comercialización, prevista para el año que viene.

El programa, que comenzó hace unos 10 años, está dirigido por la Universidad Griffith para ayudar al sector a producir variedades más estables con mejores características de color, con el fin de satisfacer los requisitos del productor y la demanda del consumidor. La directora del programa, la profesora Rebecca Ford, explica que ya se encuentra en sus fases finales, en las que las líneas de fitomejoramiento avanzadas se están evaluando en parcelas experimentales semicomerciales en plantaciones de papaya comerciales.

"Como media general, estamos produciendo ahora un 30 por ciento más de fruta comercializable por árbol, hemos reducido el tamaño de la cavidad de la fruta cerca de un 30 por ciento y nuestra fruta es un 20 por ciento más dulce que las variedades estándares que se encuentran a la venta actualmente", explica. "La papaya o se adora o se odia; a quienes les disgusta es porque el perfil de sabor no es adecuado para ellos o porque el dulzor no es tan elevado como esperan; en ocasiones, debido a los diferentes componentes de la carne. Ese fue uno de los elementos principales del fitomejoramiento y una de nuestras líneas avanzadas tiene un sabor que ha obtenido una puntuación muy alta en paneles gustativos y sensoriales de profesionales y en pruebas con consumidores. Nos esforzamos por desarrollar estas variedades para las regiones de la costa y la meseta, y por ahora va todo muy bien".

Las preferencias del consumidor fueron un elemento primordial en la decisión de las características de las nuevas variedades, y la profesora Ford explica que la fruta que se encuentra en el mercado actualmente no siempre está a la altura de las expectativas en cuanto a gusto, perfil de sabor, dulzor y consistencia. Obtener más fruta comercializable por árbol era una consideración importante para el programa de mejora vegetal, al igual que dulzor (Bris), forma, color, aspecto, menos manchas negras y calibre adecuados.

"Los consumidores querían que la fruta presentara una cavidad interior más pequeña porque, a menor cavidad, más carne tiene la fruta", dice la profesora Ford. "El tamaño era importante no solo para los consumidores, sino también para los productores, quienes demandaban diferentes tamaños para los distintos sistemas de envasado. Los consumidores quieren fruta más cerca del tamaño del mango para no tener que cortarla y comprar una pieza de fruta que puedan llevarse a casa para que madure en el frutero. El tamaño, sorprendentemente, fue una de las cosas más fáciles de solucionar, lo que implica que el tamaño se hereda, así que teníamos diversidad suficiente en las líneas de obtención para seleccionar los árboles que produjeran fruta de un tamaño particular con más frecuencia. Por tanto, trabajando en la genética pudimos modificar ese rasgo relativamente rápido. Hemos reducido el peso de la horquilla de 1,5-2 kg a la de 800 g-1,2 kg bastante rápido, en seis generaciones. Podemos reducirlo todavía más, pero el sector nos dijo que, por ahora, no necesita que baje de 800 gramos".

Al mismo tiempo, la profesora Ford añade también que los productores querían que la fruta tuviera unas determinadas características agronómicas. "Querían que los árboles fructificaran más cerca del suelo para no tener que recurrir demasiado a la recolección mecanizada", comenta. "La fruta sigue creciendo tallo arriba, por lo que si se pudiera comenzar a cultivar más abajo, se podrían ahorrar gastos de energía en el futuro. Hemos reducido la altura un 54 por ciento con respecto a la variedad comercial actual. Los productores querían también que los árboles tuvieran una indicación de sexo clara para reducir el número de machos en el huerto, dejando los suficientes para polinizar la fruta femenina. Se derrochan muchos recursos plantando demasiados árboles machos que se tienen que retirar más tarde".

El programa está financiado con los impuestos del sector, que administra Hort Innovation Australia, y el trabajo ha estado a cargo de los obtentores Dra. Chat Kanchana-Udomkan y Dr. Fawad Ali.

La profesora Ford añade: "Actualmente, tenemos cinco líneas de obtención avanzadas de fruta roja para las que se ha solicitado la primera fase de Derechos de Obtención Vegetal y están en la fase F7. También hemos hecho cruces híbridos F1 y estamos trabajando en dos líneas de obtención avanzadas de fruta amarilla, que van una temporada por detrás de la roja. Ahora mismo, tenemos parcelas de prueba de las cinco principales líneas rojas en la región costera y de la meseta, y deberíamos empezar a obtener datos en los próximos ocho meses. Esto servirá para la segunda fase de los Derechos de Obtención Vegetal para la certificación plena, y en ese punto, se presentará una licitación para la licencia, y quien la obtenga será el responsable de producir la semilla en grandes cantidades para el sector. Teóricamente, tendremos las líneas listas en un año, pero todo depende de lo rápido que vaya la concesión de licencia y el suministro de semillas, así que tal vez no sea hasta dentro de año y medio".

Para más información:
Profesora Rebecca Ford
Universidad Griffith
Tel.: +61 7 5552 8498
http://experts.griffith.edu.au/18969-rebecca-ford 


Fecha de publicación:



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