La falta de agua para el riego de las parcelas de mango podría poner contra las cuerdas a la campaña de esta fruta en el sur de Sinaloa; una región en la que este cultivo es el principal en cuanto a la cantidad de hectáreas sembradas y el segundo en valor de la producción. Destaca el municipio de Escuinapa, donde se producen mangos de diferentes variedades –Haden, Tommy, Ataulfo, Kent y Keitt– en una superficie de 13.000 hectáreas.
De acuerdo con Rogelio Padilla Salcido, dirigente del comité municipal de la CNC, actualmente las parcelas están en la etapa de crecimiento de la fruta, en la cual el agua es más necesaria. "Ahora es cuando se requiere más el agua, porque el árbol inicia a abortar (a tirar el mango). Es un proceso normal, pero si no tiene agua, aborta más de lo normal, porque no tiene fuerzas para mantener la fruta". Padilla refirió que los productores incluso se han visto en la necesidad de acarrear agua en pipas y tinacos para poder regar un poco las huertas, pero no está siendo suficiente.
La falta de agua, además, provoca que la fruta que logra sostenerse en el árbol no consigue crecer lo suficiente, disminuyendo su calidad, explicó. "Si no hay agua, la fruta que se logra salvar no crece, se queda pequeña, y eso provoca que no tenga calidad para exportación".
Por último, subrayó que lo único que puede salvar la temporada es que las lluvias lleguen temprano, ya que Escuinapa no cuenta con una fuente de abastecimiento de agua suficiente para el sector agrícola.
Fuente: elsoldemazatlan.com.mx