Las intensas precipitaciones registradas en la sierra de Arequipa están generando graves impactos en los sistemas de riego que abastecen a varias zonas agrícolas de la región, poniendo en riesgo la producción y la estabilidad de cultivos para la agricultura regional e incluso para el mercado exportador.
Según observaciones de productores locales y técnicos del sector agrario, las lluvias han dañado las tomas de agua de los ríos que alimentan los sistemas de riego de la Campiña, La Joya, y los valles de Vítor, Majes, Camaná y Ocoña, lo que requiere atención urgente para la reposición de infraestructura hidráulica deteriorada.
El exceso de agua asociado a las lluvias ha afectado infraestructura de captación y canales de conducción, provocando interrupciones temporales en la distribución del recurso hídrico esencial para riego. En algunas zonas se han reportado colapsos de canales madre, lo que ha dejado a hectáreas de cultivo sin riego durante días.
El impacto de las lluvias no se limita solo al suministro de agua. En áreas tradicionalmente desérticas como La Joya y los valles costeros, la humedad atípicamente alta está favoreciendo la aparición de problemas fitosanitarios en cultivos sensibles. Los agricultores han reportado presencia de hongos foliares en cultivos de cebolla, un síntoma ligado a la combinación de humedad elevada y sistemas de riego afectados, lo que podría traducirse en reducciones significativas en los rendimientos de cosecha en la presente temporada.
Una situación particularmente delicada se presenta en la zona de La Joya, donde se cultiva tuna y se cría el insecto cochinilla, usado tradicionalmente para la producción del colorante carmín. Las fuertes lluvias han "lavado" las pencas de tuna, arrastrando los insectos al suelo y provocando pérdidas importantes para miles de pequeños productores que dependen de este cultivo adaptado a condiciones desérticas. Este sector, reconocido por su importancia exportadora en el país, enfrenta ahora un escenario de incertidumbre por la pérdida de población de cochinilla en sus plantaciones.
Desde el sector público, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) ha supervisado acciones de mitigación ante el fenómeno climático, especialmente en el Valle de Majes, con intervenciones de emergencia que incluyen limpieza de cauces, protección de riberas y trabajos de contención, con una inversión que supera los 10 millones de soles en la zona, en un esfuerzo por reducir los riesgos climáticos sobre la infraestructura agraria.
El gerente general de Semiagro, Fernando Gómez, destacó la necesidad de continuar evaluando y reforzando la infraestructura de riego para responder a eventos extremos como el actual, así como implementar medidas que mejoren la resiliencia del sector frente a variaciones climáticas que podrían volverse más frecuentes e intensas.
La situación actual expone la vulnerabilidad de los sistemas de riego y la producción agrícola en zonas tradicionalmente áridas, ante eventos de precipitación extraordinaria. La reposición de tomas, canales y sistemas de control de agua, así como la gestión integrada de la humedad y el fitosanitario, son prioridades para garantizar la estabilidad productiva en el corto y mediano plazo.