El presidente de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos (COAG) en la Región de Murcia, Miguel Padilla, reconoció el miércoles 1 de abril que la “situación de estrés” provocada por la pandemia de COVID-19 y “el miedo” al contagio ha provocado que “no haya mano de obra suficiente” para la recolección y el manipulado de las cosechas y que eso ha provocado una “ralentización y lentitud de las producciones” y la sensación de que el sector va “frenado”.
Sin embargo, como señaló Padilla, se está cumpliendo “rigurosamente” con las órdenes de sanidad y con las distancias de seguridad en el transporte de los jornaleros y en las plantaciones, mientras que en las cadenas de los almacenes de manipulado el personal se ha reducido a un tercio para evitar los contagios.
Estas “dificultades propias de la situación que tenemos” se han traducido en una mayor lentitud de todos los procesos para garantizar la máxima seguridad, aunque ese hecho no ha impedido que la producción llegue con puntualidad a los lineales de los supermercados de España y de toda Europa, ha dicho el presidente de COAG.
La entrada en la campaña de fruta de hueso, que requiere mucha mano de obra, también preocupa a la organización agraria, que se enfrenta a una coyuntura que es “difícil, complicadísima” y en la que “se legisla de un día para otro”. En el sector primario “no todo funciona bien” en esta crisis del coronavirus, ha relatado Padilla, que ha citado la flor cortada “del que vivían muchas familias en la Región y que prácticamente está en la ruina” como consecuencia de las restricciones del estado de alarma.
Fuente: murciaeconomia.com