Pocos productos hablan tanto de los hábitos de gasto del consumidor chino como las cerezas, pues antes de la pandemia, la demanda de cerezas chilenas y de aguacates peruanos por parte de la clase media china parecía insaciable.
No obstante, el coronavirus pronto puso fin a la demanda y los comerciantes del mercado mayorista de frutas y hortalizas de Jiangnan, en Cantón, el mayor mercado de fruta de China, sintieron con toda su fuerza la maltrecha confianza del consumidor en medio de unas perspectivas sombrías de empleo e ingresos.
"La demanda en el mercado de Jiangnan se ha desplomado desde el inicio del brote. Los retailers hacen los pedidos de manera muy cauta, la mayoría de nosotros hemos perdido dinero, ya sea con la venta de fruta importada o nacional", dice Li Xiaoqiang, importador de fruta.
"Vivimos una breve recuperación durante el Día del Trabajo y el Día de la Madre [primera semana de mayo], pero ahora ha vuelto a la lentitud de marzo y principios de abril.
"Seguimos reduciendo los precios. En el caso de las uvas chilenas, por ejemplo, el precio mayorista era de 180 yuanes [22,87 euros] por 8 kilos [antes del coronavirus], y ahora es solo de 100 o incluso 80 yuanes [10,31-12,89 euros]. Las pérdidas de nuestros importadores podrían situarse en 800.000 yuanes [103.400 euros] por un contenedor de uvas chilenas".
Las naranjas egipcias también se vendían por hasta 100 yuanes [12,89] los 15 kilos en torno a las mismas fechas el año pasado, pero ahora solo se venden por 70 yuanes [9,02]. "Las cerezas importadas serán todavía más difíciles de vender", añade Li.
Las importaciones de fruta en China han estado creciendo a ritmo constante en la última década, 1.500 millones de euros en 2009 a 9.400 millones de euros en 2029, según el Ministerio de Agricultura y Asuntos rurales. Si bien el crecimiento económico de china se ha desacelerado en los últimos años, el gasto del país en frutas importadas ha seguido creciendo, incluido un aumento del 23,2 por ciento en 2019 después de que China se convirtiese en un importador neto de fruta en 2018.
"El mes pasado me bajaron el sueldo y algunos amigos míos se han quedado sin empleo por las consecuencias del brote. Para ser sinceros, lo único que me preocupa estos días es cómo recortar gastos y ahorrar dinero para pagar la hipoteca", afirma Patricia Lin, administrativa que vive en Shanghái. "Las frutas son buenas y necesarias para la salud, pero creo que no me podré permitir cerezas importadas o uvas japonesas en mucho tiempo. En su lugar, me inclinaré por las frutas locales asequibles, como manzanas y peras".