La lluvia se ha convertido en la principal protagonista en la campaña de la cereza aragonesa de este año. Tanto en la comarca de Valdejalón como en la de Calatayud, los problemas de rajado han afectado casi al 100% de las variedades tempranas, y a más de la mitad de las variedades más tardías; muchas frutas incluso se han podrido en los árboles o están afectadas por enfermedades.
Emilio Garza, agricultor de Arándiga es claro: "Llueve sobre mojado" y este año "es complicado" porque "casi todas las semanas o cada 10 días nos da un repaso de agua el tiempo en todas las variedades que van viniendo".
Por eso, los agricultores no pueden hacer previsiones. Y llegan las pérdidas: "Es un desastre; hablamos de un 30-40% de cosecha y, de ese porcentaje, hay un 60-80% rajadas", indica Garza.
En algunas fincas, como en las del agricultor José Manuel Quero, en Tobed y El Frasno, "en las primeras variedades el daño por la lluvia fue del 100%", señala. Pero, además, "tengo 19 variedades y no se ha cogido ninguna limpia", es decir, sin daños.
Y a eso hay que sumar la granizada de principios de mes, con afectaciones que en localidades como Munébrega dejaron un gran contraste entre fincas colindantes.
Fuente: cadenaser.com