Como ha explicado a Efe el presidente de la Agrupación de Cooperativas Agrarias de Extremadura (Acopaex), Domingo Fernández, la campaña de tomate se retrasará en la comunidad autónoma en torno a una semana como consecuencia de las lluvias durante primavera, que retrasaron la plantación, por lo que se prevé que la cosecha comience a principios del mes de agosto.
Fernández recalcó que este retraso no afectará a la producción, pues podrá compensarse en la segunda mitad de la campaña. "Se espera una campaña normal", lo que permitiría obtener 2,2 millones de toneladas en la región. Tampoco se espera, salvo rebrotes significativos, que el coronavirus afecte a la misma y a las ventas foráneas.
La campaña va a comenzar además cuando repuntan los precios del concentrado de tomate más de un 10% en relación a hace un año por la reducción de la producción de esta hortaliza en algunos países.
Fuente: hoy.es