A falta de más de un mes para empezar la recolección de cítricos en Castellón, las compras que se están realizando anticipan una buena temporada con unos precios medios más elevados que en la campaña previa.
Según datos de la Conselleria de Agricultura, en los primeros acuerdos de Clemenules, la estrella de la citricultura castellonense, se han alcanzado los 36 céntimos por kilo, mientras que un año antes no se llegaba a los 30.
Otras variedades sobre las que ya se han cerrado primeros tratos también cuentan con una horquilla de precios alentadora: la Oronules se mueve entre 48 y 65 céntimos, la Esbal entre 50 y 55, la Arrufatina cotiza entre 36 y 50, y la Clemenrubí está en torno a 48 céntimos. Fuentes del sector comentan que los responsables de la distribución comercial quieren tener garantías de disponer de producto en los supermercados y por ello han adelantado transacciones.
Producción
Uno de los aspectos que marcará la diferencia respecto a la campaña anterior es la producción, que se incrementará respecto a la del año pasado, cuando hubo una merma del 40%. Todavía no hay datos generales de los aforos de la Conselleria, pero el presidente de Nulexport, Vicente Vicent, afirma que en su compañía habrá "un incremento cercano al 30%". Francisco García Nebot, de Cofru, comentó semanas atrás que el ejercicio 2020-2021 "se moverá en líneas parecidas a la media de la última década, exceptuando los dos últimos años".
La caída de fruta en la última temporada llegó como reacción a un 2018-2019 de gran sobreproducción que originó un descalabro en el precio. En cambio, el aumento de las ventas, tanto en España como en el mercado europeo, hará que en esta ocasión la subida de toneladas no altere las cotizaciones.
Aun así, los primeros datos se acogen con cautela, ya que el volumen negociado en agosto es una parte muy pequeña de todo lo que debe colocarse a partir de octubre, cuando la actividad empiece a estar a pleno rendimiento.
Fuente: elperiodicomediterraneo.com