En agosto, Allen estimó que la cosecha del estado sería de unos 610 millones de kilos, que ya supondría un récord y casi duplicaría la pésima cosecha de 2012. "Creo que todo el mundo tiene la sensación de que hemos superado esa cantidad", señala Allen. Es probable que la cosecha termine superando los 648 millones de kilos cuando se conozcan todas las cifras. La cosecha podría haber sido incluso mayor si todas las manzanas pudieran haber sido recolectadas y almacenadas. La mano de obra ha supuesto un problema. Cuando se tienen entre un 20 y un 30 por ciento más de manzanas de lo habitual y no tienes un 20 o 30 por ciento más de recolectores, aparece el problema", añade Allen.
La falta de espacio es otro problema. En las regiones productoras de manzanas de Nueva York, los agricultores han estado plantando más árboles para satisfacer la creciente demanda de fruta fresca en el país y en el extranjero. Para mantener esa fruta fresca durante todo el año, la conservan en almacenes de atmósfera controlada, donde los niveles de temperatura y oxígeno se mantienen bajos. Sin embargo, todavía no hay suficientes almacenes de este tipo.
El almacenamiento podría continuar siendo un problema a medida que los productores locales atiendan la demanda extranjera de manzanas frescas, así como los mercados en desarrollo del país: manzanas troceadas y envasadas para McDonald’s, zumos licuados de fruta fresca y sidra.
Los inversores se sienten más seguros invirtiendo en instalaciones de almacenamiento para manzanas que para otros cultivos, como señala Allen, ya que una vez se plantan los manzanos, hay cosecha todos los años, a pesar del tiempo.
Fuente: stargazette.com