Erwin Bakker, de Ellips:

“La clasificación óptica es el futuro en el sector hortofrutícola”

Erwin Bakker, director gerente de la compañía de software Ellips, es consciente de que el sector hortofrutícola se está automatizando cada vez más y de que es el momento de estudiar en más profundidad la clasificación óptica.

Mayores demandas
“La clasificación mecánica y, por supuesto, la manual, están anticuadas, incluso en los países emergentes”, explica Erwin Bakker. “Los supermercados y los consumidores tienen demandas cada vez mayores para su fruta y su verdura, quieren un valor elevado y una calidad constante. Los daños se aceptan cada vez menos, pero cuando se clasifica de forma mecánica o manual se producen demasiados daños”.

Clasificadores ópticos
Los productos delicados como las cerezas se clasificaban manualmente hasta hace poco. Bakker afirma que “en estos momentos hay una gran demanda de clasificadores ópticos en esta rama, porque se pueden conseguir grandes resultados. Hace poco instalamos un clasificador de cuarenta líneas con nuestro software en EE. UU. Según nuestro cliente en Rivermade, se detectan hasta el 85% de los daños, la detección de tamaño tiene una precisión del 97% y la automatización permite una reducción en costes de mano de obra, una mayor productividad y una calidad constante”.

Sobrevivir al viaje
Otro desarrollo que le da impulso a la clasificación óptica es la creciente demanda de productos hortofrutícolas desde el mercado asiático. “Los países como China están importando cada vez más fruta; fruta que a veces tiene que viajar durante un mes. Es muy importante determinar con anterioridad qué fruta sobrevivirá al viaje. El clasificador óptico puede facilitar esta selección”.



Podredumbre interna
Bakker también augura que los supermercados y los consumidores no seguirán aceptando la podredumbre interna en el futuro. “Los consumidores no quieren que su bolsa de cebollas tenga un buen aspecto exterior, pero esté pudriéndose por dentro”. Este problema hizo que Ellips comenzara a profundizar en el tema de la calidad interna. “Hemos desarrollado un sistema que puede determinar con precisión la calidad interna de un producto. Somos uno de los pocos suministradores que usan el método de ‘transmitancia’ para ello, en el que se ilumina toda la fruta y no solo una pequeña parte de ella. Las anomalías como la podredumbre, pero también el nivel de azúcares, la materia seca, el nivel de amargor y la madurez pueden determinarse de forma precisa con este método. El sistema puede diferenciar los productos ‘malos’ de los ‘buenos’ con gran precisión. Esta es la razón por la que apenas hay productos ‘malos’ entre los ‘buenos’, lo que lleva a una conclusión directa: más productos para vender. Espero que la calidad interna en el sector hortofrutícola, igual que en los EE. UU., desempeñe un papel crucial. La clasificación óptica es el futuro, sin lugar a dudas”.

Más información:
Ellips
Judith Steinmeier
Tel.: +31 (0) 40 245 6540
judith.steinmeier@ellips.com.

Fecha de publicación:



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