Oron Ziv, de Befresh Europe, explica que la mayoría de las clementinas Orri siguen en el árbol. "Están protegidas con mallas antigranizo, pero con esta cantidad de lluvia y viento la fruta se verá afectada. Resulta difícil decir si poco o mucho. Sin embargo, los productores tienen que esperar cinco o seis días antes de poder continuar con la cosecha". Por tanto, no se envasará y cargará mucho en la próxima semana. Dado que ya hay alguna fruta de camino a Europa, los minoristas recibirán su fruta. Sin embargo, en el mercado abierto, podría haber menos producto en la próxima semana. "Por suerte, la cosecha de Minneola casi ha acabado y puesto que el pomelo es un producto muy sólido, no espero muchos problemas con él", continúa Oron.
También se han cosechado kakis y granadas. "No ha sido tan mala como la tormenta del año pasado", apunta Eitan Zvi, de Galil Export. Los cultivos de invernadero no se verán dañados, pues estas regiones no se vieron afectadas fuertemente. "Los invernaderos podrían haber sufrido pequeños daños debido al viento, pero nada grave". Para el aguacate, Galil trabaja con Milouot en el norte. "Todos los kibutz han informado de daños de varias toneladas de aguacates, algo de muy poca importancia". La tormenta ha provocado que algunos aguacates caigan del árbol. Si la fruta sigue siendo buena, irá al mercado local.
Los puertos de Haifa y Ashdod se cerraron durante un tiempo y ayer por la mañana se volvieron a abrir. Esto causó un retraso en los puertos. Hay una cola de buques esperando para cargar y zarparán con un par de días de retraso".