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La sequía histórica de España y Portugal amenaza con agravarse
Ríos casi secos, incendios mortales reiterados, agricultores desesperados... España y Portugal enfrentan una prolongada sequía que amenaza con tornarse más frecuente con el cambio climático.
Desde hace tres años, llueve menos de lo normal sobre dos tercios de España, provocando que el agua escasee en la árida península ibérica, donde los agricultores son golpeados con fuerza.
Las cuencas hidrográficas muestran niveles anormalmente bajos: en Portugal, 28 de 60 de ellas tenían a fines de octubre un nivel inferior al 40% de su capacidad total.
El nivel tan bajo de los ríos pone en peligro especies animales y vegetales, y la desecación de terrenos favorece los incendios, que este año dejaron 109 muertos en Portugal y cuatro en la región vecina de Galicia.
Esta situación alimenta los conflictos entre agricultores y entre regiones por el uso del agua.
El desarrollo de la agricultura intensiva de frutas y legumbres en regiones del sureste español "han creado tal superficie de demanda que necesitan desalar" agua del Mediterráneo, denuncian.
Riesgos climáticos
Las sequías amenazan con acentuarse en el futuro. "Desde el año 1980, el clima de España está experimentando indicios de cambio climático, que se han acelerado desde el año 2000", señala Jorge Olcina, geógrafo en la Universidad de Alicante.
El clima de España "tiende a tener rasgos más subtropicales: temperaturas más elevadas y lluvias más escasas y de carácter intenso", explica. "Por tanto, los riesgos climáticos relacionados con la temperaturas (olas de calor) y la lluvia (sequías e inundaciones) se van a incrementar en las próximas décadas".
Culpa a cultivos y ganadería intensiva que demandan demasiada agua para el clima mediterráneo e irrigación de plantas que no lo necesitan, como olivos o almendros. "Hay que construir más represas para retener el agua cuando haya", estima Carvalho en Portugal.