Eden Fruits, empresa alemana importadora de dátiles

"Las certificaciones están bien, pero también hay que demostrarle al cliente lo que vales"

En la empresa Eden Fruits de Kehl, socio europeo de distribución de Ziban Fruits, la cumbre de la temporada está a la vuelta de la esquina. Eden Fruits importa sus dátiles de Argelia y también tiene la certificación ecológica desde principios de este año.

"Para nosotros, la campaña fuerte acaba de comenzar con los pedidos que ya hemos recibido", dice Cornelia Abou-Kunz, responsable de gestión de la calidad en Eden Fruits. "La cosecha siempre tiene lugar en octubre, en las plantaciones de Argelia. El gerente compra el producto allí y se envasa in situ". Los dátiles se colocan en envases de madera o poliestireno y se envuelven en un plástico sobre el que se coloca la etiqueta. En función de las preferencias del cliente, los envases pueden contener 200, 400 o 500 gramos. Las etiquetas también se pueden personalizar.

En la actualidad, se envían de seis a ocho contenedores diarios. Dos de ellos viajan a los Estados Unidos: tardan un mes en llegar a la costa este y dos a la costa oeste. El restante se distribuye a través de los mayoristas alemanes, para que los dátiles de Eden Fruits lleguen a toda Europa a los lineales de Edeka, Kaufland, Lidl y Aldi. La empresa solo trabaja con lotes de 33 palés o más. "Es mucho, pero así sale todo un poco más barato".

De Argelia a Francia y al mundo
"Todo lo envasa Ziban Garden en Biskra, Argelia. Desde allí, los dátiles se envían en palé dentro de un contenedor frigorífico hasta Marsella, en Francia, donde los recoge y carga nuestro primer receptor, Abritrax". Abou-Kunz aprecia el trabajo de Abitrax: "Es una empresa pequeña, pero trabaja muy bien. Ofrece un servicio completo; los palés se cargan, pero también se pueden almacenar temporalmente si es necesario".



Eden Fruits importa dátiles de la variedad Deglet Nour, cultivada por productores convencionales y ecológicos. "La calidad C cuesta unos 2,40 dólares y se utiliza sobre todo para transformar en barritas energéticas, por ejemplo. Nuestro producto ecológico cuesta 2,70 dólares". Además de dátiles de Argelia, la empresa también importa cantidades menores de Túnez. "Sin embargo, no son tan dulces".

Esta fruta dulce tiene especial demanda en Navidad y Ramadán. Para estas ocasiones, a menudo se rellenan de mazapán, frutos secos o chocolate. No obstante, Eden Fruits no procesa los dátiles. "Es algo muy engorroso y las normativas de higiene son muy estrictas".

La sede de Kehl no cuenta con un almacén propio, sino que se encarga principalmente de la organización general y de la gestión de la calidad. "Cuando hay cualquier problema, siempre nos ponemos a trabajar en él inmediatamente y lo documentamos todo. es algo bueno para los clientes por un lado y para nuestras certificaciones por el otro lado. Siempre hay que poder detectar el origen exacto del producto en caso de que surja algún problema. Y no solo en el caso de los productos ecológicos".

¿El futuro es ecológico?
La producción convencional todavía sigue suponiendo una gran parte del negocio de Eden Fruits. Y aunque una certificación ecológica abre muchas puertas, Abou-Kunz no cree que los productos ecológicos superen en número los convencionales en Eden Fruits. "Los dátiles ecológicos son más grandes y más bonitos, pero también más caros. Por consiguiente, los procesadores se inclinan más por la calidad C". Continúa explicando: "Por supuesto, la certificación ecológica tiene un efecto positivo sobre nuestra clientela, pero también hay que demostrar lo que uno vale. Por eso estuvimos en febrero en la BioFach de Nuremberg y en Fruit Logistica. Y volveremos a estar en 2019".

Consulte aquí el católogo de Ziban Garden.

Más información:
Cornelia Abou-Kunz
Eden Fruits GmbH
Tel.: +49 7851 / 63 67 167
info@edenfruits.de


Fecha de publicación:



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