Chile está siendo afectado por intensas lluvias que, como saldo negativo, han dejado, al menos, dos personas fallecidas, miles de damnificados, centenares de viviendas destruidas y hasta ahora incontables pérdidas económicas.
Ayer, el Gobierno de Gabriel Boric decretó emergencia agrícola entre las regiones de Valparaíso y Biobío, lo que permite entregar recursos económicos a los productores para que puedan enfrentar las dificultades ocasionadas en este caso por el temporal que se experimenta desde la semana pasada.
Las intensas lluvias no solo han dejado afecciones directas, sino también en infraestructuras esenciales para la agricultura, como las de riego, que según detalló el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego (CNR), Wilson Ureta, han sufrido daños “tanto por embanques como por la destrucción de captaciones y bocatomas en los ríos y canales. Esto podría afectar a más de 200.000 hectáreas, que podrían quedar desabastecidas al inicio de la temporada”.
Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), resaltó el “tremendo daño” en la estructura hídrica del país, así como en la vial, e informó que los productos de exportación más afectados son los cítricos y las paltas; es decir, los frutos de árboles de hojas persistentes.
No obstante, resaltó que, de momento, los efectos de las fuertes lluvias no deberían preocupar a los consumidores, agregando que el abastecimiento no se ha visto afectado. “Tenemos daños específicos muy fuertes, agricultores que lo perdieron todo, pero fundamentalmente la producción de hortalizas es más bien en el norte de Chile”.
Fuente: bloomberglinea.com