Después de años de desafíos, la industria de la almendra de California está por fin recuperando el aliento. En la 53.ª Conferencia Anual de la Almendra de este año, se ha respirado un cierto optimismo entre productores, manipuladores, socios de la industria y otros implicados en lo que respecta a la recuperación del mercado.
El lema de la conferencia, "Cultivando un futuro más saludable", ha servido para recordar que la innovación, la gestión y el aumento de la demanda mundial ofrecen perspectivas prometedoras. La conferencia también ha brindado oportunidades para reflexionar sobre el pasado, ya que este año se celebraba el 75.º aniversario de la Almond Board of California (ABC).
Clarice Turner, presidenta y consejera delegada de ABC, se ha dirigido en los siguientes términos a los asistentes a la Conferencia Anual de la Almendra 2025: "Durante los últimos 75 años, la industria ha evolucionado mucho. Seguimos centrados en tratar de impulsar la demanda de almendras de California, tanto a nivel nacional como mundial, con nuevos productos, nuevos mercados, nuevas innovaciones y nuevas asociaciones, así como equipando a los productores con herramientas y recursos prácticos".
© California Almonds
Señales de recuperación
Estas perspectivas llegan en un momento crucial para el sector, cuando el mercado empieza a mostrar signos de recuperación en un contexto de continuas presiones económicas. Según la Dra. Brittany Goodrich, de la Universidad de California en Davis, en los últimos cinco años los costes operativos han aumentado entre un 27 y un 40%.
Resulta alentador para la almendra de California que se esté recuperando un cierto equilibrio entre la oferta y la demanda, lo que está provocando un repunte del mercado. La superficie total de almendros ha disminuido por cuarto año consecutivo, y también hay menos nuevas plantaciones. Este año, incluso con una oferta reducida, la industria ha registrado el tercer mayor volumen de envíos, lo que significa que hay un mercado saludable.
"Los rendimientos medios de los productores han aumentado desde los 1,60 dólares de la cosecha de 2023 (media de todas las variedades), hasta los 2,30 dólares por libra (aproximadamente 1,04 dólares por kg) de la cosecha de 2024 (media de todas las variedades)", informa Bob Silveira, presidente de la Junta Directiva. "Eso supone un aumento de un 40%".
Aunque esta mejora indica un buen progreso, subraya la importancia de contar con datos precisos que reflejen las fluctuaciones del mercado.
En julio, la publicación del Informe de Medición Objetiva del Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (NASS) del USDA generó mucha preocupación en el mercado. Aunque el volumen de la cosecha de este año está aún por concretar, miembros del sector hablan de unos datos anómalos esta temporada y de que no será factible una mejora de las estimaciones, explica Silveira.
"Dado el tamaño del sector, conseguir una muestra verdaderamente representativa era poco práctico, por no hablar de lo poco rentable que resultaba", declara.
Tras muchas deliberaciones y discusiones con varias partes interesadas, el 9 de diciembre el Consejo de Administración tomó la decisión de dejar de financiar la Medición Objetiva. La Previsión Subjetiva, sin embargo, seguirá elaborándose y publicándose en mayo.
Perspectivas económicas: Qué impulsa el comportamiento de los consumidores
Los retos a los que se han enfrentado los productores de almendra en los últimos años no se han circunscrito únicamente a este sector. En todos los sectores, los agricultores se enfrentan a dificultades como resultado de factores económicos globales.
Scott Clemons, socio y estratega jefe de inversiones de Brown Brothers Harriman, explica que, en los últimos meses, la falta de dinamismo del mercado laboral ha lastrado la confianza de los consumidores, motor clave del gasto, que representa el 68% del producto interior bruto (PIB) estadounidense.
Atribuye el descenso de la confianza a tres factores: las expectativas de que el mercado laboral siga debilitándose, la cada vez mayor preocupación por la inflación entre los consumidores y la creciente tensión por el endeudamiento de los hogares.
En el lado más positivo, el gasto de los consumidores se mantiene a un nivel saludable, y se espera que la Reserva Federal reduzca gradualmente los tipos de interés en un 1% durante el próximo año. Aunque cabe esperar una ralentización de la economía, Clemons no prevé una recesión. Eso sí, la confianza de los consumidores será, en última instancia, el factor más decisivo.