Francia se dispone a suspender la importación de determinados productos hortofrutícolas procedentes de Sudamérica y de otros orígenes cuando contengan sustancias fitosanitarias prohibidas en la Unión Europea. El anuncio fue realizado este domingo por el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, quien adelantó que la medida se formalizará en los próximos días mediante una orden ministerial.
Según explicó el jefe del Ejecutivo en un mensaje difundido en redes sociales, la iniciativa parte de la ministra de Agricultura, Annie Genevard, y afectará a productos que presenten residuos de materias activas no autorizadas en la UE, como mancozeb, glufosinato, tiofanato-metil y carbendazim. En aplicación de esta decisión, dejará de permitirse la entrada en territorio francés de aguacates, mangos, guayabas, cítricos, uvas y manzanas procedentes de Sudamérica o de cualquier otro país que no cumpla con la normativa europea.
Lecornu precisó además que se pondrán en marcha controles reforzados, a cargo de una brigada especializada, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias vigentes. En su valoración, la medida constituye "un primer paso" para proteger las cadenas de suministro y a los consumidores, así como para combatir lo que calificó de competencia desleal hacia los agricultores franceses.
La suspensión tiene carácter cautelar y busca aliviar una de las principales fuentes de rechazo del sector agrícola francés al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur. La firma de este tratado, según confirmó la ministra de Agricultura en una entrevista concedida a La Tribune Dimanche, ha sido aplazada hasta el próximo 12 de enero.
En este contexto, Genevard reiteró su llamamiento a la distensión en el sector agrícola, en un momento en que los sindicatos del ramo, que tienen previsto reunirse con el primer ministro a comienzos de la próxima semana, estudian reactivar las movilizaciones. Entre los motivos de protesta figuran tanto la oposición al acuerdo con Mercosur como la gestión de la crisis de la dermatosis nodular bovina.
El descontento del sector agrario francés se extiende también a otros ámbitos, como la futura reforma de la Política Agrícola Común (PAC), el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) y el Mecanismo de Acceso a Mercados y Financiación (MACF). Sobre este último, Genevard subrayó la necesidad de rebajar la tensión y pidió el fin de los bloqueos, atribuyendo los episodios de violencia y vandalismo a una minoría, para la que reclamó sanciones.
Genevard añadió que Lecornu ha trasladado esta preocupación por carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y que Francia tratará de recabar el apoyo de otros Estados miembros para solicitar el aplazamiento o la suspensión del mecanismo aplicado a los fertilizantes. Según la FNSEA, principal sindicato agrícola del país, el impacto del MACF podría alcanzar los 500 millones de euros en el caso de los cultivos extensivos.
Fuente: www.agrodiario.com