Las lluvias torrenciales que han caído recientemente en Marruecos han dado a los citricultores una inyección de moral muy necesaria, pues aportarán beneficios a corto plazo esta temporada en forma de mejora de los rendimientos y de la calidad de la fruta en todas las variedades, pero, sobre todo, el restablecimiento de la confianza entre los agentes del sector tras varios años difíciles. La mejora de las condiciones de producción viene acompañada de señales alentadoras en el plano comercial. Soufiane Bendennoune, de Citrus Mogador, comenta los últimos acontecimientos.
"Las recientes lluvias que han bendecido Marruecos son muy beneficiosas; las esperábamos desesperadamente tras largos años de sequía. El impacto es ciertamente positivo en todo el país, pero varía de una región a otra. En el Gharb y Beni Mellal hemos recibido más lluvias que en Agadir, por ejemplo. El estado de ánimo de los productores de cítricos es óptimo, y estamos muy contentos y confiados", manifiesta Bendennoune.
© Citrus Mogador
Según el productor, los beneficios de las lluvias se dejarán sentir muy pronto, a partir de esta temporada. "Nos ayudarán a obtener frutos de mayor tamaño y una coloración más rápida y uniforme. Las lluvias han caído en un momento favorable para todas las variedades, en especial para mandarinas, naranjas Navel y Valencia, y más tarde naranjas Maroc Late. Este tiempo también ayuda a controlar plagas como ácaros y trips, minimizando así la necesidad de tratamientos intensivos. A medio plazo, las lluvias nos ayudarán a lograr rendimientos elevados de forma constante, un objetivo que perseguimos desde hace muchos años".
El tiempo, sin embargo, ha ralentizado la recolección, según Bendennoune, pues el acceso a los campos no ha sido posible, así como las labores de los productores, que suelen esperar dos o tres días tras las lluvias antes de recolectar para preservar la calidad de la fruta. Una complicación temporal.
En el sector citrícola, las naranjas fueron las primeras víctimas de la prolongada sequía que azotó el país. Las difíciles condiciones de producción se ven agravadas por un mercado desfavorable en el que la intensa competencia de Egipto hace bajar los precios. Sin embargo, Bendennoune tiene motivos para creer que esta temporada las naranjas marroquíes vivirán un resurgimiento de su competitividad.
El productor explica: "La temporada de naranjas Navel marroquíes ya ha empezado, en la semana 48 de 2025, y es un año bastante bueno en términos de volúmenes de producción. Los precios en el mercado local son buenos, pero el consumo no es suficiente para absorber toda la producción. Los exportadores marroquíes todavía logran ser competitivos en algunos nichos de mercado, como Estados Unidos y el Reino Unido. Pero es importante recordar que las condiciones meteorológicas no son el único obstáculo al que se enfrentan las naranjas marroquíes; todo depende de la competencia de Egipto".
Los exportadores marroquíes observan a sus homólogos egipcios y reciben con alivio los últimos acontecimientos que se han producido allí. La resolución de la crisis del mar Rojo —aunque a principios de 2026 se advierte de que la seguridad en el estrecho de Bab el-Mandeb sigue siendo muy frágil— y el crecimiento de la demanda local en Egipto, impulsado por la industria de transformación de naranjas, son dos indicadores especialmente positivos. "La resolución de la crisis en el mar Rojo es una buena noticia tanto para los egipcios como para nosotros. Significa que los exportadores egipcios recuperarán el pleno acceso a sus mercados asiáticos, que representan un tercio de sus volúmenes de exportación, y por tanto habrá menos exceso de oferta en el resto de los mercados mundiales, especialmente Europa. La aparición de la industria de concentrado de naranja en Egipto también es un buen indicador, puesto que reduce el volumen de naranjas frescas colocadas en el mercado, aunque su gran avance la temporada pasada será difícil de repetir esta temporada", destaca Bendennoune.
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"En general, puedo decir que los resultados de las exportaciones de naranjas de Marruecos dependerán sobre todo de la oferta egipcia y después de las condiciones meteorológicas en Marruecos. Parece que Egipto sigue intentando encontrar un equilibrio entre los enormes volúmenes de exportación y el valor de las exportaciones, con una mejor distribución geográfica en los distintos mercados. Lo ideal es que Egipto encuentre por fin este equilibrio y consiga añadir valor a sus naranjas, entre otras cosas mediante el acceso al mercado asiático y la demanda sostenida de las fábricas locales de concentrados y zumos", prosigue Bendennoune. La llegada de las naranjas Valencia marroquíes al mercado coincidirá con una mayor claridad, pues está prevista para abril, el plazo anunciado por las principales navieras para la vuelta a la normalidad de las operaciones en el mar Rojo. No obstante, también es el periodo de mayor demanda de naranjas por parte de la industria de transformación, hasta el punto de que la campaña egipcia de naranjas Valencia terminó bruscamente en abril la temporada pasada y no en agosto, como sería habitual.
A pesar de estas perspectivas favorables, es poco probable que aumente la superficie de naranjos en Marruecos en un futuro próximo. Bendennoune explica: "Hay pocos incentivos para ampliar la superficie a corto plazo. Primero hay que recuperar y revitalizar el sector, sobre todo aumentando el rendimiento por hectárea, que es un indicador más relevante que las cifras de superficie. En la región de Beni Mellal, por ejemplo, cosechamos actualmente entre 25 y 30 toneladas de naranjas por temporada y por hectárea, es decir, cerca de 500.000 toneladas para toda la región. Esperamos volver muy pronto a los niveles de rendimiento registrados hace cinco años y, lo que es más importante, ahora estamos seguros de que vamos por buen camino para lograr ese objetivo".
En última instancia, el productor subraya que la oportunidad está en la producción tardía con naranjas Maroc Late, que destacan en el mercado internacional con una estacionalidad en la que hay poca competencia de otros orígenes en el mercado. "En Citrus Mogador trabajamos once meses al año, ahora con limones, naranjas Navel y mandarinas Nadorcott, más tarde con naranjas Valencia y hasta septiembre con naranjas Maroc Late, junto a otras muchas variedades de cítricos intermedias".
El productor invita a los compradores a acompañarle en la próxima edición de Fruit Logistica, en febrero, donde Citrus Mogador es expositor habitual. "Soplan buenos vientos para los cítricos marroquíes después de varios años de duras condiciones de trabajo", concluye.
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Soufiane Bendennoune
Citrus Mogador
Tel.: +212 690-191337
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