El primer episodio de frío del invierno ha tenido un impacto limitado en el campo de Elche, con afecciones puntuales en el cultivo de alcachofa y un balance general moderado para el conjunto de las hortalizas. Las bajas temperaturas registradas a comienzos de semana no llegaron a configurar una helada generalizada, mientras que las lluvias previas contribuyeron a amortiguar los efectos del descenso térmico.
Las precipitaciones, que dejaron entre 12 y 20 litros por metro cuadrado en distintas pedanías, han resultado beneficiosas para los cultivos al aportar humedad al suelo y reducir las necesidades inmediatas de riego. No obstante, la combinación de agua y bajas temperaturas ha generado un escenario desigual, con parcelas concretas afectadas y otras sin incidencias relevantes.
Desde el sector agrario se señala que las temperaturas oficiales se mantuvieron por encima de los umbrales habituales de helada, aunque en algunas zonas se produjeron episodios de escarcha a ras de suelo. Esta circunstancia, unida a la elevada humedad ambiental, provocó daños superficiales en determinadas parcelas de alcachofa, especialmente en enclaves aislados como Matola o La Algoda, donde se observaron manchas y quemaduras leves en las plantas.
El alcance de estos daños, sin embargo, ha sido muy localizado y no se ha extendido al conjunto del término municipal. Otros cultivos de invierno, como el brócoli o la coliflor, han mostrado una buena resistencia al frío y continúan su desarrollo sin alteraciones significativas, lo que permite mantener el ritmo habitual de la campaña.
Las lluvias, además de su efecto positivo sobre la disponibilidad hídrica, han introducido algunas dificultades operativas. El exceso de humedad en el terreno está complicando el acceso a las parcelas para la recolección y retrasando labores agrícolas como nuevas plantaciones, especialmente en el caso de hortalizas que todavía están pendientes de entrar en tierra. Aun así, el sector confía en que la situación mejore conforme el suelo vaya perdiendo humedad en los próximos días.
En otras comarcas cercanas, como la Marina o zonas del interior, las mínimas se situaron en torno a los tres grados, niveles considerados suaves para la época. Incluso en áreas donde el termómetro descendió de forma puntual por debajo de cero durante varias horas, no se llegaron a registrar heladas persistentes ni congelación del agua, lo que ha permitido que la actividad agrícola continúe con normalidad.
En conjunto, el episodio invernal se salda con un balance contenido para el campo ilicitano: daños muy concretos en la alcachofa, ausencia de pérdidas relevantes en el resto de hortalizas y un aporte hídrico que refuerza el estado general de los cultivos, a la espera de una mejora de las condiciones para retomar plenamente las labores agrícolas.
Fuente: informacion.es