En la región marroquí de Tata, organizaciones civiles y de derechos humanos han manifestado su respaldo a reforzar el control sobre la prohibición del cultivo de sandías y sancionar a quienes la incumplan.
Las autoridades han señalado que el nivel freático disponible apenas cubre las necesidades de agua potable y la agricultura de subsistencia prioritaria.
No obstante, los "Agricultores del Comando de Addis Abeba en Tata" denuncian lo que consideran "acoso sistemático" por parte de las autoridades, que justifican la prohibición con argumentos como la sequía, sin basarse en estudios científicos precisos. Según ellos, al comparar con otras zonas como Taroudant, Tiznit y Assa, existen disparidades significativas en la gestión del agua.
El Foro Ifous para la Democracia y los Derechos Humanos en Tata sostiene que la prohibición de cultivos de alto consumo hídrico debe aplicarse a todos por igual, y subraya que solo las autoridades competentes pueden ajustar esta medida según la disponibilidad de agua, supervisada continuamente por la Agencia de la Cuenca del Agua y discutida en los comités regionales presididos por el gobernador provincial.
Mubarak Ouchraft, jefe del foro, ha asegurado a Hespress que las condiciones climáticas e hídricas no permiten la agricultura intensiva, como la sandía, y que esta situación está respaldada por la Agencia de la Cuenca del Oued Noun Draa. Ha añadido que el objetivo no es perjudicar a los agricultores, sino proteger su derecho a una explotación sostenible de los recursos y a obtener las licencias correspondientes.
Por su parte, Farid Al-Khamisi, director regional del Centro Marroquí de Derechos Humanos en Tata, ha destacado que la prohibición responde al agotamiento del nivel freático, que pone en riesgo los oasis a lo largo de 450 kilómetros y podría destruir un sistema vital para mantener a la población en sus tierras frente a la escasez de oportunidades laborales.
Fuente: larazon.es