Chiquita Panamá dio inicio a la producción de banano de 2026 en Bocas del Toro, un importante avance en la recuperación de sus operaciones tras meses de ajustes y trabajos de rehabilitación en sus fincas.
La primera cosecha, que involucró cinco aparcerías y produjo unas 30.000 cajas, se destinó completamente al mercado nacional. Según la empresa, esta etapa inicial permite evaluar la calidad de la fruta, comprobar el funcionamiento de las empacadoras y verificar los procesos agrícolas antes de aumentar los volúmenes de producción.
Alexander Gabarrete, vocero de la compañía, destacó que el primer corte refleja los resultados de las labores de mantenimiento y recuperación agrícola realizadas en los meses anteriores, confirmando que las operaciones avanzan según lo planificado. Durante ese periodo, se llevaron a cabo trabajos agronómicos, recuperación de áreas productivas y fortalecimiento de los protocolos técnicos.
La empresa enfatizó que el enfoque gradual busca garantizar la calidad del producto y cumplir con los estándares fitosanitarios y ambientales, mientras se asegura la sostenibilidad de las operaciones y la estabilidad laboral. Aunque esta primera producción se destinó al mercado interno, no se descarta la expansión a destinos internacionales en etapas posteriores.
El reinicio de la actividad bananera se da en un contexto de desafíos como los altos costos de producción, la competitividad regional y la modernización de prácticas agrícolas. En este marco, la continuidad de empresas ancla como Chiquita Panamá es clave para mantener la producción en zonas históricamente bananeras.
En agosto de 2025, el presidente José Raúl Mulino firmó en Brasilia un Memorando de Entendimiento entre el Gobierno Nacional y Chiquita Panamá. El acuerdo contempla la creación de hasta 5.000 empleos en dos etapas, una inversión estimada de 30 millones de dólares y el seguimiento de los compromisos mediante una mesa técnica conjunta.
El memorando se firmó tras la suspensión de operaciones en mayo de 2025, provocada por una huelga de trabajadores contra la Ley 462 de la Caja del Seguro Social. La paralización de cuatro semanas generó pérdidas cercanas a 75 millones de dólares y la no exportación de más de 2,7 millones de cajas de banano a mercados como el europeo.
Con esta primera cosecha, Chiquita Panamá reafirma su apuesta por la recuperación sostenida de la actividad bananera en Bocas del Toro, sentando las bases para un aumento progresivo de la producción y la consolidación del sector como pilar de la economía provincial y nacional.
Fuente: laestrella.com.pa