La sequía del verano pasado hizo que las condiciones de cultivo fueran muy duras para los agricultores de todo el Reino Unido. Estas condiciones extremadamente secas se prolongaron hasta mediados de octubre, momento en el que la situación cambió radicalmente para Rodger Hobson, productor de zanahorias y presidente de la British Carrot Association ( la Asociación Británica de la Zanahoria).
"Tras la sequía, en solo dos meses llovió lo que en cuatro. Teníamos campos tan anegados que no podíamos entrar a cosechar. La situación mejoró en Navidad y pudimos cosechar".
En la última semana ha nevado de forma generalizada en algunas zonas, por lo que los campos han vuelto a estar demasiado húmedos para cosechar. También ha habido zonas donde las temperaturas han bajado hasta -7 o -10 grados centígrados.

"Las zanahorias que estaban cubiertas de paja, que son la mayoría, deberían estar en buen estado, pero el resto no. Nos pensábamos que la oferta sería escasa en el nuevo año, pero gracias a la lluvia y al tiempo mayoritariamente benigno no tendremos una escasez desesperante, pero tampoco un exceso de oferta".
Rodger afirma que la producción es muy variable, dependiendo de si han tenido agua o no; en general, va a estar rondando la media, y parece que así será en todo el país.
"A la cosecha de zanahorias del Reino Unido le faltará poco para llegar hasta la nueva temporada. Los retailers se abastecerán de zanahorias de Escocia hasta abril/mayo, y la nueva cosecha inglesa estará lista en junio. En un buen año, nos autoabastecemos de zanahorias en un 97-98%".
En Norfolk, la siembra de la nueva cosecha comenzó antes de Navidad; en Yorkshire, empezará en febrero, cuando es de esperar que no llueva tanto.
Para más información:
Rodger Hobson
British Carrot Association
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