En Marruecos, las últimas lluvias y nevadas han puesto fin a un ciclo de siete años consecutivos de sequía. Ante la Cámara de Representantes, el ministro de Infraestructuras y Agua, Nizar Baraka, calificó de "positiva" la situación hídrica del reino, indicando que el país había superado ya el umbral que define un año seco.
Entre el 1 de septiembre y mediados de enero, las precipitaciones alcanzaron los 108 mm en todo el país, casi un 18% más que la media y un 95% más que el año pasado. Las precipitaciones acumuladas ascendieron a 3.500 millones de m³, la mayor parte de los cuales cayeron en el último mes. Las nevadas, consideradas excepcionales, también contribuyeron a esta mejora.
Esta dinámica se ha traducido en un claro aumento de la tasa de llenado de las presas, que ha pasado del 28% al 46% en un año, con varias cuencas superando el 50% o incluso alcanzando su capacidad máxima, lo que ha obligado a desembalsar agua. Algunas regiones históricamente afectadas por la sequía, como Sus-Massa, también han experimentado una notable mejora.
Fuente: maroc-hebdo.com