El mercado internacional de cítricos está entrando en una fase de ajuste, en la que Asia adquiere un papel cada vez más relevante. Un informe reciente del Servicio Agrícola Exterior del USDA destaca que China ha pasado de ser un gran productor regional a convertirse en un proveedor con alcance global, expandiendo su presencia comercial más allá de sus fronteras inmediatas.
La magnitud de su producción respalda esta estrategia. En 2024, China produjo 67,91 millones de toneladas métricas de cítricos, apoyándose en una estrategia varietal orientada a frutas más dulces, sin semillas y de fácil consumo. Esta orientación responde a las nuevas preferencias de los consumidores y ha sido determinante para sostener su crecimiento exportador.
Para la campaña 2025/26, se proyecta una cosecha de 27,1 millones de toneladas de mandarinas y tangerinas, con envíos que se han duplicado en los últimos cinco años y que podrían alcanzar 1,25 millones de toneladas. En el caso de las naranjas, a pesar de fenómenos climáticos puntuales, se estima una producción de 7,68 millones de toneladas, impulsada principalmente por las regiones centrales del país.
Para Chile, este panorama implica una presión competitiva creciente en mercados tradicionales, sobre todo en Europa y Norteamérica, donde la fruta china ha ido ganando cuota. Al mismo tiempo, el país mantiene acceso al mercado chino y se consolida como proveedor relevante de mandarinas, en un contexto en el que las importaciones de este producto aumentaron un 10,4% y se prevé un nuevo crecimiento del 14% en la próxima temporada.
El informe advierte, no obstante, que la expansión china tiene límites operativos. El aumento de los costos laborales, la menor disponibilidad de tierras agrícolas y el endurecimiento de los estándares fitosanitarios podrían moderar su crecimiento, configurando un entorno donde la competitividad estará marcada por la calidad del producto, la eficiencia logística y el cumplimiento normativo.
Fuente: agendalogistica.cl