El aumento de los costes energéticos y de los principales insumos agrícolas ligado a la escalada del conflicto en Oriente Medio está empezando a repercutir en la agricultura de la Comunitat Valenciana. Las organizaciones agrarias advierten de que este contexto ya está provocando incrementos en los gastos de producción, especialmente en sectores intensivos como la citricultura.
Según estimaciones del sector, el coste medio de producción por hanegada de cítricos podría aumentar alrededor de un 12%, pasando de unos 495 euros antes del repunte de precios a cerca de 554 euros. Entre los factores que explican este incremento figuran el encarecimiento de los fertilizantes, el gasóleo agrícola y la energía utilizada para el riego.
El secretario general de La Unió Llauradora i Ramadera, Carles Peris, señala que el aumento de los costes coincide con una fase de elevada demanda de insumos en el calendario agrícola. Durante los próximos meses se intensifican tanto las labores de abonado como el riego en los cultivos de cítricos, especialmente durante el periodo estival, cuando aumentan las necesidades hídricas de las plantaciones.
Desde la organización agraria advierten de que esta nueva subida se suma al encarecimiento registrado tras la guerra en Ucrania, situando los costes de producción en niveles que dificultan la rentabilidad de las explotaciones. Según sus cálculos, una hanegada de cítricos en plena producción, con rendimientos de entre 3.000 y 3.500 kilos de variedades como la clemenules y precios de comercialización en torno a 0,30 o 0,35 euros por kilo, puede generar unos ingresos cercanos a los 1.000 euros, lo que reduce el margen disponible para los agricultores.
Otras organizaciones del sector también han alertado de la situación. Desde AVA-ASAJA sostienen que el encarecimiento de los carburantes y los fertilizantes está elevando significativamente la factura del campo. Datos de ASAJA indican que el incremento de estos costes supone más de 41 millones de euros adicionales cada semana para el conjunto del sector agrario español.
Entre los insumos más afectados destaca el gasóleo agrícola, cuyo precio ha aumentado más de un 35%, hasta situarse en torno a 1,3 euros por litro. Los fertilizantes, por su parte, han registrado subidas cercanas al 25%, mientras que la urea —uno de los productos más utilizados en el abonado— ha experimentado incrementos próximos al 30%, alcanzando aproximadamente los 600 euros por tonelada.
Ante esta situación, las organizaciones agrarias reclaman a las instituciones europeas y al Gobierno medidas de apoyo al sector. Entre las propuestas planteadas figuran la eliminación temporal de determinados aranceles comerciales, la retirada del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono y la puesta en marcha de ayudas extraordinarias adicionales a las contempladas en la Política Agraria Común.
Fuente: valenciaplaza.com