Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

App icon
FreshPublishers
Abrir en la app
ABRIR

El riego localizado es clave para mejorar el rendimiento en albaricoque

El albaricoque se perfila como uno de los cultivos de fruta de hueso más exigentes desde el punto de vista técnico en España, donde la disponibilidad de agua es cada vez más limitada y la calidad del fruto se ha convertido en un factor determinante para la competitividad. Tras la fase de floración, que finalizó en la mayoría de las zonas productoras entre finales de febrero y principios de abril, el cultivo entra en el período crítico de cuajado y desarrollo inicial del fruto, etapa que define directamente el rendimiento y el calibre final.

La gestión del riego se presenta como un desafío clave. Un déficit hídrico reduce el tamaño de la fruta, mientras que un exceso puede comprometer la sanidad y la calidad del cultivo. En este contexto, el riego localizado se consolida como la técnica más eficaz, ya que permite distribuir el agua de manera uniforme y ajustar el caudal a las necesidades del árbol en cada parcela.

La precisión del sistema depende de la fiabilidad de los componentes, especialmente durante las fases de máxima demanda de agua. Sistemas como las tuberías con gotero integrado PC600 y PC700 de Caudal ofrecen caudal constante incluso ante variaciones de presión y protecciones frente a obturaciones, lo que asegura continuidad en el riego y en la fertirrigación. Estas características son esenciales para mantener un desarrollo homogéneo del fruto y optimizar la eficiencia del agua.

El uso de infraestructuras estables permite al agricultor minimizar incidencias, mantener la uniformidad del riego y garantizar que el aporte de agua se ajuste con precisión a las necesidades del cultivo. En un escenario en el que cada decisión impacta directamente en la producción y en la calidad del albaricoque, la eficiencia hídrica y la fiabilidad de los sistemas de riego se presentan como elementos estratégicos para la campaña.

Fuente: interempresas.net

Artículos relacionados → Ver más