La cadena californiana de cinco años de antigüedad ha estado causándole problemas a Tesco tras acumular pérdidas de 74 millones de libras durante seis meses hasta el 25 de agosto.
Bryan Roberts, analista de Kantar Retail, ha dicho que introducir la nueva marca junto con otras más solidas como Finest y Healthy Living, ha resultado sorprendente: "Fresh & Easy no tienen valor de marca en el Reino Unido y no existen sinergias en cuanto a origen, envasado o mercadotecnia por encontrarse a 13 000 kilómetros.
El uso del nombre de la marca podría generar un pago de derechos por su utilización a la cadena estadounidense que podría ayudar a mejorar su rendimiento financiero, según sugiere Roberts.
Fuente: guardian.co.uk (en inglés)