Se ha demostrado la capacidad de la luz UV para desinfectar y retrasar el crecimiento microbiano en la superficie de los productos recién cortados sin alterar su calidad, esta luz puede ser más eficaz que el cloro, el peróxido de hidrógeno u ozono, en la reducción del crecimiento microbiano, haciendo que se extienda el tiempo de vida útil, según estudios recientes. En general, las longitudes de onda de luz UV son de 100 a 400 nm, que se puede subdividir en UV-A (315-400 nm), UV-B (280-315 nm) y UV-C (200-280 nm).
Luz UV-C es eficaz para bloquear el desarrollo de microorganismos mediante la alteración de su ADN, además la irradiación con dosis bajas (0,25-8,0 kJ/m2) pueden inducir reacciones beneficiosas en la planta, tal como la defensa contra el ataque de patógenos, conocido como hormesis, haciendo posible el control de la descomposición y el retraso de la maduración pos-cosecha de la fruta durante el almacenamiento.
En el 2012, un estudio sobre "efectos de la radiación UV y su aplicación potencial como tecnología pos-cosecha para conservar frutas y verduras frescas durante el almacenamiento" fue publicado en Emirates Journal of Food and Agriculture. Y se presentaron resultados sobre la aplicación de UV como la tecnología pos-cosecha de productos frescos, como tomate, champiñones, brócoli, espinaca, pimiento, fresa, arándano, manzana, sandía, granada, uva para vino, papaya, mango y cítricos.
Algunos ejemplos de los efectos antimicrobianos y hormesis del tratamiento de radiación UV en los productos frescos se enumeran en la siguiente tabla:
PRODUCTOS http://ejfa.info/index.php/ejfa/article/view/14677 Autor: Emanuela Fontana |