Eroski ha conseguido llegar a un acuerdo con los bancos mediante el compromiso de vender activos inmobiliarios para poder refinanciar su deuda y ha conseguido convencer a sus acreedores de que el modelo de nuevas tiendas le permitirá recuperar ventas, gracias a la figura de los franquiciados. Un poco de oxígeno pero que no dura mucho, ya que los pequeños inversores se han mostrado molestos con que sus acciones hayan bajado un 30 por ciento y muchos ya han pedido formalmente su dinero antes de que la caída sea mayor.
El presidente de la asociación Kaltetuak, Ricardo González de Durana, señala que la cadena vasca tiene "un futuro muy negro", no solo por las acciones de boicot de sus socios, sino porque este año Mercadona llega al País Vasco, y posiblemente se produzca un trasvase de compradores de Eroski a la cadena de Juan Roig.
Fuente: Abc.es
Fuente: Abc.es