"Ahora mismo es muy importante disponer de agua", dice Marchini. "De hecho, yo ahora estoy regando para completar el agua subterránea que normalmente tendríamos si estuviera lloviendo".
Otra consecuencia de la sequía para los agricultores es el empeoramiento de la calidad del agua de riego a medida que se seca el río.
Marchini explica que si el cauce del río no aumenta, el agua salada de la bahía de San Francisco asciende por el delta y llega hasta la tierra de cultivo.
"Esa presencia de sal es muy dañina para nuestros cultivos", asegura Marchini. "De hecho, cuanta más agua echas, más empeora a veces".
Marchini también está en el consejo del Festival del Espárrago de Stockton, que se celebrará a finales de abril. Según él, pese a las dificultades de cultivo, los organizadores no tendrán problemas para suministrar suficientes espárragos para la edición de este año.
Fuente: capradio.org