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España: El misterio de las naranjas rajadas

La Unió de Llauradors pide a la Conselleria de Agricultura que investigue las causas por las que una parte importante de la producción de naranjas y una parte también de las mandarinas de la variedad Ortanique sufre un inusual problema de rajado que las hace inservibles comercialmente para el mercado en fresco.

Tras los resultados de la investigación que solicita la Unió cabría que se incluyera este problema, que siempre ha existido pero que este año se ha manifestado de una forma desmesurada, dentro de las coberturas actuales de la línea del seguro de cítricos. En este sentido, Agroseguro ha trasladado al sector que va a cubrir de forma excepcional a los asegurados (módulo 3) ese riesgo durante esta campaña, siempre y cuando los daños sean generalizados e importantes.

Hace unas semanas aparecieron de forma aislada en algunas parcelas de cítricos síntomas de rajado pero progresivamente se han extendido y en algunas comarcas como el Camp de Túria o L’Horta son muy relevantes. Normalmente, el rajado aparecía con un verano seco y tras las lluvias del otoño, lo que provocaba que el fruto se rajara en su proceso de maduración. Pero este año no ha habido apenas lluvia y, al parecer, el riego ha tenido el mismo efecto en la fruta que si hubiera llovido.

La Unió también considera que se debería incluir la “clareta”, un arrugamiento de la piel, dentro del seguro de cítricos, pues en estos momentos no se cubre porque se contempla como un síntoma genético varietal y no como producto de una adversidad meteorológica.

La campaña de naranjas está resultando muy atípica por el rajado, la "clareta" y una caída de la fruta por la poca fuerza del pedúnculo, cuyas causas también se desconocen. De todas formas, todavía hay una parte de la cosecha de naranjas en buen estado que debería tener, a juicio de la Unió, un precio adecuado y no verse arrastrada por la psicosis generada que afecta mucho más a unas zonas citrícolas que a otras.


Fuente: Abc.es
Fecha de publicación:

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