La previsión de la producción mundial de peras es que aumente 814.000 toneladas hasta los 25,2 millones de toneladas gracias al mayor rendimiento de China, donde se cultiva y se consume el 75% de la cosecha global. Se prevé una disminución del comercio global, ya que la reducción de las exportaciones de la UE compensa el aumento de las exportaciones chinas.
La producción de China crecerá un millón de toneladas hasta los 19 millones por el aumento de las cosechas gracias a las condiciones de cultivo favorables en las principales regiones de producción. Está previsto que las exportaciones continúen recuperándose, con un aumento de 68.000 toneladas, hasta las 400.000 toneladas, con más envíos a Vietnam, Tailandia e Indonesia. Las importaciones se han reducido casi a la mitad, hasta 6.300 toneladas, debido a la menor demanda de productos desde la UE y Estados Unidos.
Se prevé que la producción de la UE disminuya 144.000 toneladas hasta los 2,5 millones, ya que las condiciones meteorológicas desfavorables afectan a la formación de frutos en los principales países productores. Como el veto ruso sigue en vigor, se prevé que las exportaciones se reduzcan 89.000 toneladas hasta las 328.000 toneladas por culpa de la bajada de la producción y la menor demanda de Bielorrusia y Brasil. Debido a una oferta nacional mayor provocada por el descenso de las exportaciones, las importaciones han disminuido ligeramente, hasta las 202.000 toneladas.
Se estima una reducción de la producción de Estados Unidos de 89.000 toneladas hasta las 665.000 toneladas, impulsada principalmente por la reducción de las hectáreas con frutos en los grandes estados productores de Washington y Oregón. Se prevé que la disminución de envíos a México y a otros mercados importantes reduzca las exportaciones 15.000 toneladas hasta las 160.000 toneladas. Las importaciones están previstas en 90.000 toneladas sin cambios, con una demanda estable de peras de Argentina y Chile.
Se prevé que la producción de Argentina se atenúe 10.000 toneladas hasta las 580.000 toneladas, ya que el granizo ha reducido los volúmenes y la calidad de las frutas. No se prevén cambios en las exportaciones, con 330.000 toneladas, ya que las pérdidas en Brasil provocadas por el endurecimiento de las normas fitosanitarias compensan las ganancias de la UE.
Está prevista una reducción de 18.000 toneladas de la producción de Chile, hasta las 272.000 toneladas, ya que las temperaturas inusualmente frías han retrasado la cosecha, lo que ha afectado a su calidad. Se prevé que las exportaciones hagan lo mismo, y disminuyan 24.000 toneladas hasta las 120.000 debido a la menor oferta exportable.
La previsión de la producción de Sudáfrica es que aumente tan solo 10.000 toneladas hasta las 410.000 toneladas, aunque más plantaciones han alcanzado la plena producción. Se prevé que las exportaciones mantengan el ritmo de la producción y aumenten 5.000 toneladas hasta las 210.000.
No se prevén cambios para la producción de Rusia, que será de 160.000 toneladas a causa de las condiciones meteorológicas desfavorables. Se estiman unas importaciones constantes de 270.000 toneladas, ya que los envíos desde Bielorrusia compensan los productos de Argentina. Aunque el veto a las importaciones de la UE continúa, Rusia sigue siendo el mayor mercado global a pesar de que los envíos han disminuido más de un tercio desde que se inició el veto en agosto de 2014.
Fuente: fruitworldmedia.com/USDA