OMG
Esta semana, se ha publicado la nueva legislación sobre OMG. Esto significa que las organizaciones de productores pueden trabajar en sus programas operativos y diversos planes anuales. El año pasado lograron recibir casi 40 millones de euros de este modo. Este año serán un poco menos, pues Van Nature, Veiling Zaltbommel y Coforta han decidido no solicitar la subvención porque las normas parecen complicadas y poco claras.
Esta semana, se ha publicado la nueva legislación sobre OMG. Esto significa que las organizaciones de productores pueden trabajar en sus programas operativos y diversos planes anuales. El año pasado lograron recibir casi 40 millones de euros de este modo. Este año serán un poco menos, pues Van Nature, Veiling Zaltbommel y Coforta han decidido no solicitar la subvención porque las normas parecen complicadas y poco claras.
A pesar de los 40 millones de euros en subvenciones, los Países Bajos aprovechan poco el potencial de la subvención para OMG, según Ruud van der Vliet, director de empresas en Rabobank Westland. "Se ha activado una partida de 120 millones de euros. El margen en frutas y hortalizas es de tan solo un 5 por ciento. Se puede cubrir algo más del 4 por ciento de tu facturación con este dinero, que suele ser el margen de una empresa hortícola. Y, sin embargo, apenas utilizamos el dinero para OMG".
Miedo
"Y os preguntáis por qué", pensarán algunos productores. El de los OMG se ha convertido en un tema tabú y a quien se le ocurre sacar el tema pronto se queda solo. También hay muchas quejas sobre las regulaciones, que cada vez son más complejas y difíciles. "Yo lo entiendo. Es difícil, pero para recibir la subvención de energías renovables también hay que cumplir muchos requisitos, aunque en este caso participamos en masa con proyectos geotérmicos. Es hora de abrir los ojos al mundo real. Renunciar a una cantidad así es una pena. Es espacio financiero al que podemos dar un buen uso como sector. Y cuando los productores españoles y belgas lo aprovechan, se crea desigualdad en el mercado", explica Ruud.
¿Por qué funciona en Bélgica y España? Ruud opina que es por la estructura de mercado. "al final, todos tenemos que lidiar con prácticamente lo mismo, las regulaciones europeas. En Bélgica y España hay una gran estructura cooperativa que actúa en nombre de los productores. Esta organización es independiente de los consumidores". Pero los productores ¿no deben centrarse más en el consumidor, en el cliente final? Según Ruud, no son excluyentes entre sí. "Si se organiza algo así, hay que ceñirse a las normas. Yo imagino que la gestión está relacionada con las empresas de producción y una estructura dedicada al marketing y la comercialización".
Colaboración
En opinión de Ruud, la colaboración no solo es necesaria para solicitar la subvención para OMG, sino que también es una parte importante del futuro del a horticultura. "En general, todos los productores son pymes. Las mayores organizaciones de ventas de los Países Bajos no tienen una facturación de mil millones de euros. Las ventas avanzan cada vez más hacia el retail, jugadores con una facturación de decenas de miles de millones. Y fijémonos en la adquisición de Amazon: debido al aumento de la escala y a las agrupaciones, estos jugadores son cada vez mayores", añade. "Todo el mundo sabe que es en el retail donde se consiguen los márgenes más altos en frutas y hortalizas". La horticultura no puede hacer mucho contra este tipo de actores. Nos permitimos que nos acorralen y no nos damos cuenta del margen que necesitamos para el sector. Y si la parte de los productores se mantiene pequeña, la posición en el mercado sigue siendo inestable".
Calidad
En algunos canales, los Países Bajos son claramente dominantes, al parecer de Ruud. "Somos uno de los pocos países que suministran tomates en rama de calidad a la gran distribución durante todo el año, algo que otros pueden cumplir solo en parte. Tenemos empresas que funcionan realmente bien. Suministramos un producto superior, pero no dominamos el sector. El mercado de las hortalizas de invernadero es un mercado europeo, y los Países Bajos ni tan siquiera producen el 10% de Europa, así que no intentemos ponernos un traje que nos va grande".
En algunos canales, los Países Bajos son claramente dominantes, al parecer de Ruud. "Somos uno de los pocos países que suministran tomates en rama de calidad a la gran distribución durante todo el año, algo que otros pueden cumplir solo en parte. Tenemos empresas que funcionan realmente bien. Suministramos un producto superior, pero no dominamos el sector. El mercado de las hortalizas de invernadero es un mercado europeo, y los Países Bajos ni tan siquiera producen el 10% de Europa, así que no intentemos ponernos un traje que nos va grande".
A pesar de estas cifras, el deseo de colaboración parece estar ausente. "Cuando estábamos en crisis, había una disposición mucho mayor a trabajar juntos. La necesidad de formar la Coalition HOT era patente, por ejemplo. Ahora hay menos penurias y, con ello, se reduce la necesidad del trabajo conjunto y del uso de las subvenciones para OMG. La colaboración no lleva la velocidad suficiente. Es como si nunca hubiésemos estado en crisis. Pero no hay un futuro a largo plazo si no trabajamos unidos, en especial si somos una empresa pequeña que produce a granel. Ahí es donde surgirán los mayores problemas", predice Ruud. "Las especialidades son para empresas independientes. A granel, hay que trabajar unidos y conseguir el mejor precio de coste. Hay que recurrir a ayudas como la subvención para OMG para ello", opina Ruud. "Si observamos el capital de inversión de la horticultura, la rentabilidad sigue siendo bajo pese a que ha habido dos años muy buenos. La subvención para OMG es dinero que está ahí, que hemos recaudado en forma de impuestos y al que podemos dar un buen uso para tener un sector más sano. Pero no se lleva a cabo, estamos robando de nuestro propio bolsillo".