En el estudio han participado personas con un grado de moderado a grave de la enfermedad, y en un principio se proponía estudiar su respuesta a dos combinaciones diferentes de suplementos nutricionales. La primera combinación utilizaba tres suplementos llamados carotenoides maculares, mientras que la segunda sumaba a estos mismos suplementos un aceite de pescado especialmente constituido.
Se ha descubierto que estos nutrientes mejoran la visión, pero su alta concentración en el cerebro humano sano sugiere que desempeñan un papel en nuestra función cognitiva, según el fundador del NRCI y profesor principal del estudio, John Nolan.
En el curso de la investigación, se ha descubierto que quienes tomaban el suplemento con el aceite de pescado conservaban las capacidades cognitivas y la calidad de vida mucho más que quienes tomaban la primera combinación de suplementos.
El profesor de la Universidad de Cambridge el doctor Alan Howard –de quien se dice que fue pionero en el estudio–, explica: "Este es uno de los avances médicos más importantes del siglo. La enfermedad de Alzheimer es la mayor crisis de salud pública a la que nos enfrentamos, y las farmacéuticas, por el momento, han fracasado en todos los intentos de dar con una solución".