Lugares exóticos como Dubái y Bombay son los destinos de algunas de las cerezas más dulces de Escocia. A finales de agosto y principios de septiembre es la temporada alta de la cereza escocesa y las frutas llegan al mercado cuando finalizan regiones claves de cultivo como Herefordshire, Canadá y El noroeste de Estados Unidos. Eso significa que la demanda de fruta exótica es elevada, un fuerte contraste con el fluctuante mercado de las fresas y frambuesas, que puede derivar en desperdicio de fruta.
Los productores Matt y Euan McIntyre, quienes han exportado una tonelada de cerezas a Dubái esta semana, saben que es la cumbre de su corta temporada.
"Nos llegó la oportunidad de exportar, y es probable que no se dé todos los años", dice Matt. "Berry Gardens, nuestro grupo de productores comercializadores, ya exporta fresas y frambuesas y cuenta con un gestor a tiempo completo que se encarga de organizar los vuelos. Lo único que tenemos que hacer es envasar y calibrar según la calidad requerida, y ellos lo organizan todo. Es más complicado que vender a los retailers del Reino Unido con los que estamos comprometidos, pues nos han apoyado con la empresa, pero esta semana ha sido la prueba de lo que podemos hacer".
Fuente: thecourier.co.uk