Las movilizaciones de agricultores contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) siguen generando importantes trastornos en el transporte y la distribución de mercancías, tanto en España como en Francia.
En el norte de España, los cortes de carreteras y fronteras, como los registrados en Irún (Gipuzkoa), la AP-7 en Cataluña y la A-52 en Galicia, han provocado retenciones de hasta once kilómetros y redujeron el tránsito de camiones en algunos puntos hasta en un 88%, según denuncian las asociaciones de transportistas Fitrans y Guitrans. Estas organizaciones consideran "inadmisible" que las protestas paralicen la circulación y provocan "grandes pérdidas" al sector, afectando la entrega de mercancías perecederas y el normal funcionamiento de cadenas de producción.
El Gobierno Vasco ha levantado las restricciones en la AP-8 en Irún, mientras que en Cataluña se ha desbloqueado el Puerto de Tarragona y en Galicia se ha reabierto la A-52 tras varios días de cortes. No obstante, los agricultores advierten de que no descartan nuevas acciones si no reciben compromisos claros sobre medidas de compensación y cláusulas espejo frente a las importaciones sudamericanas. En Euskadi, ENBA, EHNE y UAGN han convocado otra movilización en la frontera de Irún para este jueves, mientras que en Asturias se prepara una tractorada y manifestación para el próximo viernes en Oviedo.
En Francia, los agricultores continúan las protestas con nuevas movilizaciones en París. Este martes, unos 350 tractores se han concentrado frente al Parlamento francés, en una acción organizada por la FNSEA, reclamando la paralización del acuerdo Mercosur por considerar que genera competencia desleal y amenaza la producción local. Otra manifestación está prevista ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo el 20 de enero. Damien Greffin, vicepresidente de la FNSEA, advierte que la entrada de productos extranjeros podría afectar gravemente a la agricultura francesa, pese al rechazo de Francia en el Parlamento Europeo.
Por su parte, la patronal de distribuidores Aecoc ha reclamado que las protestas no paralicen la libre circulación de mercancías y personas, pues destacan que los cortes afectan a sectores como alimentación, textil, tecnología de consumo y hostelería, lo cual genera retrasos, sobrecostes y alteraciones en la operativa empresarial, especialmente sensibles tras las fiestas navideñas.
Transportistas y empresas insisten en que garantizar el libre movimiento de bienes es "un principio básico para el funcionamiento de la sociedad y la economía" y advierten de que exigirán responsabilidades judiciales y económicas si se impide el normal desarrollo de su actividad.
Fuente: Efe Agro y Reuters