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Rob Desson, de Fairtrade America:

"Consumir bananas de comercio justo ayuda a los productores a prevenir la propagación de la R4T"

Aunque no hay datos consolidados que documenten el número total de explotaciones o los volúmenes de producción afectados por la R4T, no cabe duda de que es una amenaza creciente para la industria bananera. Ecuador, el mayor exportador de banana del mundo, confirmó su primer y único caso conocido de R4T a finales de 2025. En Latinoamérica, los primeros casos confirmados se detectaron en Colombia en 2019. Más tarde los hubo también en Perú en 2021 y en Venezuela en 2023. La presencia de R4T en América Latina podría tener un impacto devastador, ya que es la mayor región exportadora de banana del mundo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alrededor de un 75% de las exportaciones mundiales de banana proceden de América Latina y el Caribe, así como la mayoría de las bananas importadas por Norteamérica.

La R4T afecta a la producción durante décadas
Una vez que la R4T está presente en el suelo, no es posible tratarla o erradicarla y puede sobrevivir durante décadas, impidiendo el cultivo de bananas en la zona afectada durante mucho tiempo. Las explotaciones infectadas se ven obligadas a detener la producción, destruir las plantas afectadas y, a menudo, deben considerar la posibilidad de pasarse a otras variedades a las que no les afecte el hongo. El proceso de siembra y crecimiento de nuevos cultivos puede alargarse varios años. "La caída de la producción representa una importante pérdida de ingresos y puede ser devastadora para los productores de banana y las comunidades agrícolas", declara Rob Desson, director de asociaciones comerciales para productos hortofrutícolas de Norteamérica de Fairtrade America.

© Nicolás Becerra Manrique
Foto tomada en Beatrice Flye De Mitchell, una organización de trabajo bajo contrato en Colombia. Crédito: Juan Nicolás Becerra Manrique.

La prevención limita la propagación
En las explotaciones, la prevención es la clave para limitar la propagación de R4T y minimizar el impacto para los agricultores. Muchas explotaciones no afectadas están aplicando medidas de bioseguridad, permitiendo una prevención más eficaz de la enfermedad. Las pruebas también sugieren que la mejora de la salud del suelo, promovida mediante el uso de biofermentos y la introducción de microorganismos beneficiosos, frena la propagación del hongo, que se transmite por el suelo. "Sin embargo, estas medidas suponen una inversión considerable para los productores de banana y, debido a los bajos precios de esta fruta, los agricultores no suelen contar con ingresos suficientes para cubrir un coste así", comenta Desson. Necesitan más ingresos para poder invertir en métodos de prevención eficaces. "Los agricultores están soportando injustamente la carga de hacer frente a la R4T y necesitan el apoyo a largo plazo de aquellos socios de la cadena de suministro que estén dispuestos a compartir la responsabilidad, financiando medidas de prevención eficaces. A menos que el sector del retail y los importadores contribuyan a facilitar la producción sostenible y ayuden a financiar soluciones de corte social y medioambiental, persistirán los problemas derivados de la mala salud del suelo y el cambio climático, como la R4T y otras enfermedades de los cultivos", afirma Desson.

Aunque la industria bananera está invirtiendo mucho en el desarrollo de nuevas variedades más resistentes a la R4T, estas no son una solución viable a largo plazo, dado que lleva tiempo probar, desarrollar y cultivar nuevas variedades, y estas no eliminarán los factores que favorecen la propagación de enfermedades de los cultivos.

Impacto para el consumidor
La detección de enfermedades no solo afecta a los negocios de los productores y al suministro de bananas, sino también al consumidor. Una reducción de la oferta implica una menor disponibilidad de bananas en los lineales para los consumidores estadounidenses y subidas de precios a medio y largo plazo. En 2025, ya se produjo un aumento de los precios que los consumidores pagan por las bananas debido a los aranceles estadounidenses, así como a la reducción de la oferta en las principales regiones productoras de bananas, sobre todo Costa Rica, como consecuencia del cambio climático. Es probable que estos problemas sigan influyendo en los precios en 2026 y más allá.

© Nicolás Becerra Manrique
Foto tomada en Beatrice Flye De Mitchell, una organización de trabajo bajo contrato en Colombia. Crédito: Juan Nicolás Becerra Manrique.

El comercio justo permite invertir en la prevención de la R4T
"Para ayudar a prevenir futuros brotes, los consumidores estadounidenses deberían solicitar a sus retailers el suministro de bananas Fairtrade", sugiere Desson. Los importadores de banana que adquieren producto de comercio justo se comprometen a pagar un precio mínimo fijo y una prima, lo que repercute en una mejora de los ingresos de los agricultores. Ese dinero puede luego invertirse en prácticas de prevención de la R4T. Si un retailer ya dispone de bananas de comercio justo, Desson recomienda a los consumidores que se comprometan a largo plazo a optar por ellas, en lugar de por otras opciones, dado que estas últimas suelen comercializarse en condiciones que socavan la capacidad de los productores para hacer frente a la R4T y a otros problemas de cultivo. "Nuestros datos revelan que pasarse a las bananas de comercio justo le costaría al consumidor medio estadounidense unos 5 dólares al año. Este pequeño coste adicional para el consumidor podría tener un enorme impacto en los medios de subsistencia de los agricultores y ayudar a garantizar la estabilidad en la industria de la banana", argumenta Desson.

Como nota positiva, los volúmenes de banana Fairtrade en EE. UU. han crecido algo menos de un 20% en 2025. A más largo plazo, se registra un crecimiento del 38% entre 2022 y 2025. "Esperamos que esta tendencia se mantenga en los próximos años, ya que los retailers estadounidenses se están esforzando por satisfacer la creciente demanda de sus clientes", añade Desson.

© Nicolás Becerra Manrique
Foto tomada en Beatrice Flye De Mitchell, una organización de trabajo bajo contrato en Colombia. Crédito: Juan Nicolás Becerra Manrique.

Cómo se benefician los agricultores del comercio justo
Fairtrade es más que una certificación, ya que ofrece apoyo sobre el terreno a agricultores de las regiones productoras de África, Asia Pacífico y América Latina y el Caribe. La Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo (CLAC) de la organización ofrece formación y asistencia técnica adaptadas a las necesidades específicas de los productores de banana y lleva más de 20 años trabajando en toda la región. En Ecuador, Colombia, Perú y la República Dominicana, Fairtrade está apoyando la implantación de mejores prácticas medioambientales, fomentando el uso de biofermentos y la salud del suelo, y tratando de mejorar la resistencia de los cultivos mediante su Programa Banana Sostenible.

Hasta la fecha, 1.700 agricultores se han beneficiado del programa, que ha permitido un aumento del 20% en la productividad de los productores de banana convencional y ecológica participantes, así como una reducción del 20% en el uso de fertilizantes sintéticos.

Para más información:
Rob Desson
Fairtrade America
Tel.: +1 613-689-2340
[email protected]
www.fairtrade.net

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